Exminitro de Defensa israelí Gallant deja el Parlamento tras ser destituido por Netanyahu

Yoav Gallant renuncia a su escaño en el Likud tras mostrar desacuerdo con Netanyahu sobre la exención militar de judíos ultraortodoxos y tras ausentarse en una votación clave del presupuesto

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Jerusalén, 1 ene (EFE).- El exministro de Defensa israelí Yoav Gallant, que fue destituido por Benjamín Netanyahu a principios de noviembre, anunció este miércoles que abandonará su escaño como parlamentario del Likud, el partido del primer ministro.

Gallant, que mostró públicamente su desacuerdo con el jefe de gobierno cuando todavía era ministro en asuntos como el curso de la guerra en Gaza o la exención militar de los judíos ultraortodoxos, anunció su decisión en una comparecencia televisada tras ausentarse ayer de una votación clave para los presupuestos de 2025.

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El exministro formaba todavía parte del grupo parlamentario del Likud de Netanyahu, líder de una frágil coalición de Gobierno con poco margen de maniobra.

En su anuncio, Gallant citó como motivo de su decisión el proyecto de ley para eximir a la población ultraortodoxa del servicio militar obligatorio, que Netanyahu prepara como forma de aplacar a dos de sus socios de coalición, los partidos ultrarreligiosos Shas y Judaísmo Unido de la Torá.

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"No puedo aceptar esto, y no puedo ser parte de ello", dijo el político, en declaraciones recogidas por la prensa local.

Gallant también dejó claro que su "camino" es "el del Likud": "Creo en sus principios y confío en los miembros y los votantes del movimiento Likud", aseguró.

La gran mayoría de la sociedad israelí cree que los judíos ultraortodoxos deberían participar en el servicio militar obligatorio, según las últimas encuestas, incluido el movimiento del sionismo religioso (la ultraderecha israelí).

Desde la fundación del Estado de Israel, los jóvenes ultraortodoxos han disfrutado de una exención militar si estudian a tiempo completo en una escuela religiosa.

El Tribunal Supremo de Israel, sin embargo, falló a finales de junio que la política de exención militar, que había sido prorrogada a través de disposiciones especiales pero nunca llegó a formar parte de la legislación israelí, era discriminatoria, y ordenó al Ejército que comience a reclutar a los ultraortodoxos.

Desde entonces, el Gobierno se afana en sacar adelante un proyecto de ley para apuntalar la exención militar, ante las críticas de la oposición y de parte de la coalición, y el rechazo de gran parte de la sociedad israelí.EFE