París, 6 sep (EFE).- El iraní Morteza Mehrzadselakjani, de 2,46 metros, lideró a su selección para revalidar en París, por tercera vez consecutiva, el oro paralímpico de voleibol sentado, al vencer en la final por el título a Bosnia Herzegovina por 3-1.
Irán llegó a la final tras superar la fase de grupos con comodidad venciendo a Ucrania, Brasil y Alemania por 3-0 y de deshacerse de Egipto en semifinales.
En la final, con Morteza como estrella, que anotó 27 puntos, Irán no tuvo problemas para superar a Bosnia y sumar su tercer oro consecutivo, los tres liderados por el 'gigante' de Rudsar.
Morteza ha vuelto a ser uno de los grandes protagonistas de los Juegos y uno de los deportistas que más focos ha acaparado.
Con 16 años le detectaron acromegalia, una enfermedad crónica que produce demasiada hormona de crecimiento en el cuerpo. Además, en ese mismo año, sufrió una caída cuando iba en bicicleta que le provocó una importante lesión.
A partir de ahí, y pese a varias operaciones, su pierna derecha dejó de crecer y es unos quince centímetros más corta que la izquierda, lo que le lleva a usar silla de ruedas.
Su vida cambió cuando fue descubierto por el entrenador de la selección nacional de voleibol sentado de Irán, Hadi Rezaei, en un programa de televisión sobre personas con una discapacidad física y talentos inusuales. Desde entonces, Mehrzad encontró en el voleibol una válvula de escape.
Sus 2,46 metros de estatura son un problema, cómo ha podido comprobar en París. La falta de una cama adaptada a su altura le ha obligado a dormir en el suelo de su habitación de la Villa Olímpica. En Tokio fue distinto, ahí sí pudo tener una cama especial. EFE
drl/jl
Últimas Noticias
Israel vuelve a bombardear gasolineras en el Líbano
Oriol Cardona: "En las noches previas, soñé que entraba primero y ganaba el oro"

VÍDEO: Shakira anuncia tres nuevas fechas en Madrid y suma ya nueve conciertos en el 'Estadio Shakira'

Gloria Camila, sobre el baile viral de su padre que ha causado sensación: "Si él es feliz da igual lo que digan"
La hija de Ortega Cano respalda al torero tras protagonizar un sonado número de baile durante un evento benéfico en Madrid, resaltando que la felicidad de su padre está por encima de opiniones ajenas y mostrando orgullo por su vitalidad
