Praga, 23 jul (EFE).- El Gobierno eslovaco denunció este martes que el cierre por parte de Ucrania del tránsito del petróleo ruso con destino a Eslovaquia y Hungría por el oleoducto Druzhba (Amistad) no respeta la excepción negociada por Bratislava y pone en riesgo las operaciones en su refinería Slovnaft.
"Esto muestra que algunas sanciones tienen más influencia en los países miembros de la Unión Europea que en Rusia, que es capaz de encontrar caminos alternativos", subrayó el viceprimer ministro eslovaco para el Plan de Recuperación de la Unión Europea (UE), Peter Kmec.
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Eslovaquia y Hungría solicitaron ayer, lunes, a la Comisión Europea la mediación con Ucrania, después de que Kiev incluyera a la petrolera rusa Lukoil en su lista de sanciones, lo que detuvo el tránsito de crudo a ambos países.
Bratislava constató este martes que sigue sin recibir el suministro ruso, lo que, según Kmec, pone en peligro las operaciones de la refinería de Slovnaft, perteneciente a la empresa húngara MOL.
Slovnaft "va a tener muchos problemas porque no es capaz de transformarse en una procesadora de crudos más ligeros que el petróleo de los Urales", remarcó el viceprimer ministro eslovaco.
Por su parte, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, negocia con Kiev que se respete el período de transición acordado.
"Eslovaquia no pretende ser rehén de las relaciones entre Ucrania y Rusia", manifestó Fico, quien indicó que la sanción conllevará que la refinería eslovaca reciba un 40 % menos de petróleo del que necesita para su procesamiento.
El oleoducto Druzhba, el más largo del mundo con más de 4.000 kilómetros de extensión, transporta crudo desde Rusia a Europa del Este, cruzando Bielorrusia y Ucrania. EFE
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