
El Gobierno de Alemania ha justificado este viernes la ausencia de una recepción oficial al presidente de Argentina, Javier Milei, y ha asegurado que éste se negó a comparecer el domingo ante los medios con el canciller alemán, Olaf Scholz, que no le brindará los honores propios de otras visitas oficiales. No será una reunión bilateral al uso, pese a que inicialmente Alemania contempló brindarle honores militares, algo habitual cuando se trata de la primera visita de un dirigente extranjero. A lo largo de los últimos días, Berlín ha ido rebajando el nivel del encuentro y finalmente ha concretado que la visita se limitará a una hora. El portavoz del Gobierno, Steffen Hebestreit, ha achacado estos cambios a la "clara negativa" de Milei a dar una rueda de prensa, algo que sí se había contemplado inicialmente. En este sentido, ha atribuido por completo a las autoridades de Argentina las modificaciones del formato inicial. Pese a todo, Hebestreit ha defendido el encuentro, habida cuenta de que no se puede "elegir con quién tratar" en cuestiones de política internacional. "El señor Milei ha sido elegido democráticamente y ha aceptado una invitación a Berlín", ha declarado el portavoz. El cambio de agenda en Berlín ha llevado a que la única aparición pública de Alemania vaya a tener lugar el sábado, durante la entrega de un premio concedido por la Sociedad Friedrich August von Hayek. Organizaciones de izquierda han convocado movilizaciones bajo el lema: "Ningún premio para la extrema derecha - Ninguna medalla para Milei".
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