
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha jurado este miércoles el cargo para un segundo mandato al frente del país africano, un discurso en el que ha prometido trabajar para "sanar las divisiones del pasado" y "superar las desigualdades del presente", tras un acuerdo de coalición que le permite conservar el puesto después de que su partido, el Congreso Nacional Africano (ANC), perdiera por primera vez desde el fin del Apartheid su mayoría absoluta en el Parlamento. "En presencia de todos los reunidos aquí y en materialización de la alta llamada, asumo el cargo como presidente de la República de Sudáfrica", ha dicho durante la toma de posesión, en la que ha prometido "ser fiel a Sudáfrica y obedecer, respetar, cumplir y mantener la Constitución y el resto de leyes de la república". "Prometo de forma solemne y sincera promover todo lo que haga avanzar a la república y oponerme a lo que pueda dañarla, proteger y promover los derechos de todos los sudafricanos, llevar a cabo mis labores con toda la fuerza y talento, dentro de mis conocimientos y capacidades y siendo sincero con los dictados de mi conciencia, hacer justicia para todos y dedicarme al bienestar de la república y todo su pueblo", ha agregado. Asimismo, ha abundado que "ni la discordia ni el disenso nos harán dejar de lado aquello que nos llama a construir una nación unida, libre, justa, igualitaria y próspera". "Tenemos el deber sagrado de unir al pueblo de Sudáfrica. Afirmamos que la historia ha puesto sobre nuestros hombros la responsabilidad de transformar nuestro país en una sociedad sin racismo y sexismo", ha valorado. "Afirmamos nuestra determinación de construir una sociedad más igualitaria y solidaria. Afirmamos nuestra decidida búsqueda de construir una economía creciente e inclusiva que ofrezca oportunidades y medios de vida a todas las personas", ha subrayado, según una serie de extractos del discurso publicado a través de su cuenta en la red social X. "Nos volvemos a dedicar a la tarea de la renovación democrática y la transformación social y económica para que nadie quede atrás", ha destacado Ramaphosa, quien el viernes fue reelegido por el Parlamento tras un acuerdo de coalición entre el ANC y las formaciones Alianza Democrática y el Partido por la Libertad Inkatha. Ramaphosa se ha convertido en el primer dirigente del ANC que necesita el apoyo de otros partidos para ser elegido, después de que la histórica formación obtuviera sólo el 40 por ciento de los escaños tras las elecciones del mes pasado, perdiendo la mayoría parlamentaria que mantenía desde el final del Apartheid en 1994, cuando Nelson Mandela accedió a la Presidencia. Los resultados oficiales de las elecciones del pasado 29 de mayo confirmaron la debacle del ANC, que perdió su mayoría parlamentaria por vez primera en 30 años de historia democrática del país. El partido gubernamental logró 159 escaños tras recabar el 40,18 por ciento de votos mientras que, por detrás, Alianza Democrática (AD) logró 87 asientos y un 21,8 por ciento de apoyo.
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