Jim Morrison, exdirector para Estados Unidos de las marcas comerciales Jeep y Ram --del grupo Stellantis-- ha abandonado el grupo automovilístico de origen europeo tras 15 años ligado a las operativas de la firma en América del Norte. La carrera de Morrison en la empresa comenzó en 1995, de hecho, empezó trabajando en Chrysler y ahora se va, tal y como ha podido confirmar a través de un portavoz de la empresa la agencia 'Bloomberg'. Durante casi tres décadas, Morrison ocupó varios puestos clave dentro de la organización. Antes de liderar Jeep Norteamérica, Morrison fue el principal ejecutivo de Ram entre 2016 y 2019. Las ventas en EE.UU. experimentaron una disminución durante cinco años consecutivos bajo su liderazgo. Desde noviembre, Morrison fue el responsable de la unidad de piezas de alto rendimiento de Jeep después de que la dirección de Stellantis confirmara a William Peffer, director ejecutivo de Maserati, al frente de Jeep. La salida de Morrison ha sido la última de la reestructuración que está llevando a cabo Stellantis en la región. Tim Kiniskis, durante más de tres décadas director de Dodgey y Ram, entre otros cargos dentro del grupo, abandonó la empresa el mes pasado mientras que Jason Stoicevich, vicepresidente senior de ventas minoristas se fue después de fracasar en el intento de mejorar las relaciones con los distribuidores en Estados Unidos. Además, Richard Schwarzwald renunció como director de experiencia del cliente y, en enero, el director de operaciones de Stellantis Norteamérica, Mark Stewart, lo dejó para convertirse en director ejecutivo de Goodyear Tires.
Últimas Noticias
Rafael Louzán analiza el crecimiento de Primera Federación en esta temporada junto a sus clubes

EEUU afirma que el diálogo con Irán continúa, pero no confirma el plan de 15 puntos

Trump viajará a Pekín para reunirse con Xi los días 14 y 15 de mayo

Colombia y Ecuador retoman diálogo en la Comunidad Andina para resolver guerra comercial
Brasil lanza ayudas por 2.481 millones de euros para apoyar a las empresas afectadas por la guerra de Irán
Industria del acero, automóviles, medicamentos y otros sectores exportadores podrán acceder a un nuevo financiamiento estatal, enfocado en reactivar cadenas productivas e impulsar la inversión tras el impacto económico provocado por el conflicto entre Irán y otras naciones
