Alberdi descubre los encantos de Astaná y le agasaja con música de Piazolla

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Astaná, 7 jun (EFE).- El acordeonista español Iñaki Alberdi irrumpió hoy junto a su trío de cuerdas en Astaná, una ciudad que le cautivó con su modernidad y cosmopolitismo, y a la que agasajó con lo mejor de la música del maestro argentino del bandoneón, Astor Piazolla, con un concierto que cautivó al público kazajo.

"Para nosotros es un descubrimiento, un nuevo lugar del planeta que vamos a intentar conocer más y mas", afirmó a EFE el acordeonista, poco antes del concierto, celebrado en el Teatro Astaná-Ópera en el marco del Festival Internacional Operalia.

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Alberdi ha viajado por medio mundo junto a sus músicos: ha ofrecido conciertos en toda América, de norte a sur, donde ha compartido sus conciertos con los públicos de Canadá, Argentina, Uruguay, Brasil y muchos otros países.

También ha dejado su impronta en los escenarios de China, Rusia y Europa del Este, "pero curiosamente nunca habíamos estado en Asia Central", dice.

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"Y es muy interesante, porque es un país muy seguro, un país con una naturaleza desbordante, un país emergente y muy interesante para visitar", declaró.

Para Alberdi, Astaná "es una ciudad moderna, cosmopolita, con gran variedad de ofertas culturales, con un teatro de ballet y otro de ópera impresionantes".

El repertorio, confiesa, lo eligió a solicitud del embajador de España en Kazajistán, Jorge Urbiola, quien sigue su trabajo y fue el principal promotor de su gira por Asia Central.

"Es una suerte poder ofrecer un concierto en esta ciudad, y sobre todo, en este teatro tan magnífico", añadió el acordeonista.

El público kazajo le respondió con la misma moneda: el ambiente electrizado de la música de Piazolla prácticamente se podía tocar en la sala.

"Me gusta la música clásica y neoclásica, pero el concierto de hoy me impresionó tanto que compraría ahora mismo un pasaje para viajar a España", confiesa a EFE la joven kazaja Madina Kakímova, todavía impresionada.

Alberdi, laureado en la Copa Mundial de Acordeonistas de la ciudad francesa de Colmar (1994), en el Concurso Juvenil de Valladolid (1996) y el Festival de Acordeón de Moscú (1995), dio sus primeros pasos como acordeonista en España y posteriormente perfeccionó su arte en la Escuela Estatal de Música Gnessin de Moscú y la Academia Sibelius de Helsinki.EFE

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(foto)(vídeo)