Dakar, 8 abr (EFE).- El nuevo presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, debe proteger los derechos humanos al gestionar la migración irregular en el país, donde las salidas hacia las españolas islas Canarias en el océano Atlántico alcanzaron cifras récord el pasado año, afirmó este lunes Human Rights Watch (HRW).
"Faye tiene una importante oportunidad para crear una administración que respete los derechos humanos y respete la ley. Debería comprometerse con reformas que protejan y hagan progresar los derechos humanos en los próximos años", dijo en un comunicado Ilaria Allegrozzi, investigadora sénior de HRW para la región del Sahel.
En una carta pública dirigida al presidente este lunes, la ONG destacó que la crisis política provocada por la represión de la oposición y la disidencia desde 2021, junto con las dificultades económicas y la falta de vías legales seguras para acceder a Europa "han empujado a más senegaleses -particularmente gente joven- a emprender la peligrosa ruta Atlántica" hacia España o la cada vez más popular ruta a través de Nicaragua para alcanzar Estados Unidos.
Las cifras alcanzadas en 2023 en la vía hacia el archipiélago español -más de 38.000 salidas de las costas africanas y más de 900 muertes- superaron incluso las de 2006, cuando tuvo lugar la llamada "crisis de los cayucos", en la que arribaron a las islas 31.678 personas.
Este aumento llevó al anterior presidente de Senegal, Macky Sall, a pedir al Gobierno del país el pasado noviembre la puesta en marcha de "medidas de seguridad, económicas, financieras y sociales de urgencia para neutralizar las salidas de emigrantes del territorio nacional".
En su primer discurso tras ganar los comicios presidenciales del pasado 24 de marzo, Faye aseguró que sus pensamientos estaban con los jóvenes y que "una parte significativa de los recursos de la nación se movilizarán para abordar su sufrimiento y su falta de perspectivas".
Ahora, aseveró HRW, "Faye debe transformar sus palabras en acciones concretas".
Entre otras medidas, la organización pidió al mandatario que aumente los recursos dedicados a las operaciones marítimas de búsqueda y rescate "que prioricen ayudar a los barcos en peligro y salvar vidas, en lugar de interceptaciones y retornos forzosos".
Asimismo, HRW recomendó que se mejoren las políticas de gestión de fronteras y las herramientas para combatir las redes criminales de tráfico de personas, así como que se tengan en cuenta las investigaciones y las preocupaciones de la sociedad civil antes de firmar acuerdos de colaboración en materia de migración con la Unión Europea (UE) o los gobiernos europeos.
Por ejemplo, HRW exigió a Faye que rechace las propuestas de la UE para el despliegue de personal o la puesta en marcha de operaciones en territorio y aguas senegalesas de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex).
"Al tomar medidas valientes para fortalecer la protección de los derechos humanos, el presidente Faye pasaría página de los últimos años de violencia, abuso e impunidad", subrayó Allegrozzi.
Senegal es un país de origen y de tránsito en la ruta atlántica, considerada como una de las más peligrosas del mundo, con una tasa de mortalidad en los últimos años de una víctima por cada veinte supervivientes, el doble que la del Mar Mediterráneo. EFE
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