David Ramiro
Redacción deportes, 22 mar (EFE).- Tres millones y medio de euros de retorno directo. Diez mil pernoctaciones. Un pabellón de cinco mil localidades lleno para la final. Esas cifras resumen la magnitud de la Copa de la Reina de baloncesto femenino que se celebra en Huelva, una ciudad que ha apostado con éxito por la competición sin tener un equipo de mujeres en la élite.
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Huelva, con sus 142.000 habitantes, se convierte durante cuatro días (21-24 marzo) en el epicentro nacional del baloncesto femenino. Ocho equipos de la Liga femenina Endesa (Perfumerías Avenida de Salamanca, Casademont Zaragoza, Valencia Basket, Movistar Estudiantes, Spar Girona, IDK Euskotren, Lointek Gernika Bizkaia y Baxi Ferrol) buscan el ansiado trofeo en una ciudad que se ha volcado con la competición y que lleva varios meses preparándose para este gran evento.
"Elegimos Huelva porque, a pesar de que no tiene un equipo en la élite, mostró muchas ganas e interés por acoger la competición y las conversaciones fueron muy fáciles para llegar a un acuerdo y celebrar el mejor torneo de baloncesto femenino posible. Hemos notado mucho el apoyo de las instituciones con la competición", declara a EFE Elisa Aguilar, presidenta de la Federación Española de Baloncesto.
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Los datos reflejan que la realización de la Copa de la Reina es un éxito. La FEB estima que el retorno directo en la ciudad es de 3.5 millones de euros, más el indirecto aún sin cuantificar. Esa cifra viene impulsada, en una gran parte, por las 10.000 pernoctaciones que se efectúan y que llevan asociado un gasto turístico significativo.
A nivel deportivo, el interés por la competición es enorme. El campeonato cuenta con una asistencia media del 75% -3.500 espectadores por día- y espera un lleno para la final en el Palacio de Deportes Carolina Marín, que cuenta con 5.000 localidades.
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"Con la competición nos marcamos el objetivo de que los equipos arrastren a su afición a estos eventos. El año pasado metimos 10.800 personas en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, que no se había dado antes para un evento así. Ese punto importante de desplazamientos es lo que nos ponemos como reto", confiesa Aguilar.
A Huelva han llegado con su producto estrella, como lo catalogan en la federación. "Es una apuesta importante y un evento con éxito seguro. Llevamos un par de años notando como la Copa de la Reina tiene un crecimiento tremendo", apunta la máxima dirigente de la FEB, que destaca la proyección mediática de la competición con retransmisiones en Teledeporte, en las televisiones autonómicas (Aragón TV, A Punt y TV3) más el canal propio de Twitch.
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"Estamos hablando de que las audiencias que tuvimos el año pasado rondaron los 700.000 espectadores y lo que queremos hacer es seguir sumando, seguir creciendo y estoy segura que lo vamos a hacer", subraya.
El impacto económico y mediático de la Copa de la Reina no ha pasado desapercibido para muchas otras corporaciones, que ya se han interesado por poder acoger la competición en futuras ediciones.
"Son conversaciones muy iniciales pero ya hay ayuntamientos que han mostrado su interés. Es un producto muy atractivo a todos los niveles por la visibilidad que se da a la ciudad, las cifras económicas que deja y porque abre una puerta a que las personas que vayan a disfrutar del lugar ahora vuelvan en un futuro a visitarlo", comenta.
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El impacto de la Copa de la Reina no solo se siente en la propia ciudad de Huelva. Un ejemplo lo ofrece Valencia Basket, que abre sus instalaciones de L'Alqueria para que los aficionados sigan de forma especial la competición en su cafetería con promociones diseñadas para los partidos.
"Es una buena iniciativa para seguir creciendo. Queda raro que yo diga que somos la mejor Liga de Europa pero con todos los datos que tenemos creo que es real decir que somos la envidia de toda Europa", declara.
El auge del baloncesto femenino en España es una realidad. En 2023 hubo 138.267 licencias femeninas, unas 7.500 más que en 2022. Esa cifra es muy superior a la del fútbol femenino, que ronda las cien mil y que ha tenido ha tenido un importante auge tras el último Mundial ganado por la selección española.
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"Desde el primer día que asumí la presidencia dije que esa era la clave. Las licencias femeninas han crecido mucho, igual que las masculinas. Somos un deporte muy atractivo, no solo cuando se juega, sino también por los valores que se adquieren. En los pabellones siempre hay un ambiente muy sano y los entornos son muy seguros. Se ve en competiciones como la Copa de la Reina, en el que las aficiones se mezclan después para pasarlo bien. Hay que seguir invirtiendo con las instituciones para que lo primero que les llegue a las manos en los niños en los colegios sea un balón de baloncesto", concluye. EFE
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