Budapest, 28 feb (EFE).- Centenares de taxistas se han congregado en el centro de Bucarest este miércoles, por tercera jornada consecutiva, para exigir una regulación de los servicios alternativos de transporte como Uber, y amenazan con entrar el jueves en huelga de hambre si no se responde a sus reivindicaciones.
"La protesta tiene como objetivo llamar la atención del Gobierno rumano sobre las solicitudes presentadas en los últimos siete meses para modificar la ley que regula el transporte alternativo", afirmó Remus Nedelcu, presidente de la Asociación Nacional de Empleadores de Operadores de Transporte de Taxis (ANPOTRT).
La asociación agregó que el primer ministro, Marcel Ciolacu, "ha expresado públicamente su disponibilidad" para las negociaciones.
"Si no se resuelve nada en estos tres días, nuestros colegas de todo el país planean empezar una huelga de hambre a nivel nacional", ha asegurado Nedelcu el lunes al portal Digi24.ro.
Desde el pasado lunes, los taxistas se han congregado cada día en la céntrica plaza Constitución de la capital para exigir que los servicios alternativos de transporte como Uber o Bolt funcionen bajo las mismas condiciones que los operadores "tradicionales".
También piden una serie de cambios en las regulaciones y trámites burocráticos, incluyendo una simplificación de la administración y el aumento de la edad máxima de los automóviles autorizados y la eliminación de otras restricciones.
Los organizadores de la protesta de este miércoles adelantaron que a lo largo de la jornada esperan la participación de uno 1.800 automóviles a pesar de que las autoridades han autorizado la protesta como un evento con un máximo de 800 vehículos. EFE
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