Berlín, 19 ene (EFE).- El canciller alemán, Olaf Scholz, afirmó hoy que la ultraderecha ataca la democracia en Alemania y quiere destruir la cohesión de la sociedad germana, por lo que saludó las protestas masivas que desde hace una semana se producen en las calles de todo el país contra Alternativa por Alemania (AfD).
"Desde Colonia hasta Dresde, desde Tubinga hasta Kiel, cientos de miles de personas salen estos días a las calles en Alemania. Para dar la cara por nuestra democracia y contra la ultraderecha", dijo el político socialdemócrarta en un videomensaje publicado hoy.
El propio Scholz acudió el domingo pasado a una manifestación en Potsdam, donde se produjo en noviembre pasado una reunión secreta en la que miembros de la AfD debatieron planes para expulsar a millones de inmigrantes, incluidos aquellos que ya tienen pasaporte alemán.
"Lo diré muy claramente y con dureza: los ultraderechistas están atacando nuestra democracia. Quieren destruir nuestra cohesión", sentenció el canciller.
Scholz se preguntó también por lo que sentían los más de 20 millones de ciudadanos de origen migrante.
"Algunos de ellos se preguntan si todavía tendrán futuro aquí en Alemania", se respondió él mismo.
"Esto es terrible. Y por eso quiero decirles a todos: ustedes son parte de nosotros. Nuestro país les necesita", indicó Scholz.
Recordó que una nueva ley del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento) establece que el inmigrante que elija a Alemania para vivir y comparta sus valores, en el futuro podrá obtener un pasaporte alemán al cabo de cinco años, en lugar de los ocho actuales.
Scholz también subrayó que Alemania debe mucho a aquellos que llegaron en su momento al país como "trabajadores invitados" (denominación en alemán para los trabajadores de origen extranjero).
"Ustedes ayudaron a construir la prosperidad de Alemania. ¡Nuestro país les debe mucho! Es por eso que también reconoceremos los logros de su vida como parte del proceso de naturalización", enfatizó.
"El racismo, el antisemitismo y otras actitudes antihumanas no son compatibles con la naturalización", insistió.
Reiteró que en el país centroeuropeo "no se tolera la intolerancia" y que el derecho de asilo también forma parte del orden constitucional de Alemania.
El canciller destacó no obstante que toda persona con derecho a permanecer en el país y que quiera convertirse en ciudadano alemán "debe asumir un compromiso claro con los valores fundamentales de nuestra Constitución democrática" y deben integrarse al aprender el idioma y trabajar.
"A las oficinas de empleo se les ha dado un mandato claro para apoyarlas en este sentido", recalcó Scholz.
El canciller admitió que no todos los que llegan o intentan llegar a Alemania tienen el derecho de permanecer en el país.
Recordó que Alemania ha reforzado en los últimos meses significativamente los controles en sus fronteras, como consecuencia de lo cual el número de entradas no autorizadas ha disminuido.
Además, con otra ley aprobada esta semana Alemania se asegura que las devoluciones serán más fáciles y rápidas, agregó.
Scholz enfatizó que Alemania debe "organizar la migración mejor que antes, de forma muy pragmática" pero, "sobre todo, sin odio ni prejuicios".
"Si hay algo que nunca más podrá tener cabida en Alemania es la ideología racial nacionalsocialista", sentenció sobre los planes que abordaron miembros de la ultraderecha en Potsdam. EFE
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