Pompeya exhibe a través de más 300 objetos la vida de sus esclavos y prostitutas

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Pompeya (Italia), 16 ene (EFE).- La vida cotidiana de los más pobres y desamparados de Pompeya (sur de Italia), desde su nacimiento a su alimentación, sin olvidar sus creencias, se exhibe a través de más de 300 objetos utilizados por la gran mayoría la población de esta ciudad arrasada por una erupción del volcán Vesubio en el 79 d.C.

La dura rutina de los esclavos, libertos, prostitutas y trabajadores al servicio de los más poderosos puede verse en "La otra Pompeya: Vidas comunes a la sombra del Vesubio", que muestra los platos y vasos que usaban para comer, las camas donde descansaban o las esposas con las que eran apresados, en la Palestra Grande, el lugar donde los pompeyanos se reunían para hacer ejercicio.

Esta mayoría de la población, que rondaba el 80 %, "vivía en pequeñas habitaciones situadas en la parte de atrás de las grandes Domus con impresionantes frescos", explicó durante una visita al Parque Arqueológico su director, Gabriel Zuchtriegel.

Los hallazgos, en su gran mayoría provenientes de las distintas excavaciones en el propio parque, recorren la vida de un estrato que en ocasiones vivía "encerrado" en las casas de los ricos, como se ha deducido tras los últimos hallazgos en la sección "Región IX" de Pompeya.

"La exposición cuenta una belleza diferente de la habitual, distinta a la clásica, con mármol y frescos que adornaban las casas", dijo Zuchtriegel.

La "pobreza y esclavitud" de estos habitantes, en su mayoría hombres, les llevó a "buscar nuevas respuestas y perspectivas" de una vida a la sombra de los más ricos, encomendándose a los dioses Iside y Dionisio para recibir mejores cosechas y propiciar cambios en la escala social.

"Para los visitantes es difícil darse cuenta de este aspecto", por lo cual era necesaria una exposición como ésta, sobre la "la Pompeya a la sombra de la gran historia" que siempre se cuenta, sostuvo Zuchtriegel.

En la muestra, además de objetos propios de la época como ánforas, se pueden ver también reconstrucciones a partir de yeso de los cuerpos encontrados en las excavaciones, calcos de niños y adultos que dan fe de la tragedia que vivieron hace casi 2.000 años.

Zuchtriegel explicó que la vida de los niños de Pompeya, en una ciudad donde "había poquísimas mujeres", era "más frágil de lo que uno puede imaginar" en un lugar con una ínfima esperanza de vida, ya que "de 10 niños, 5 no salían adelante".

La muestra, abierta todo el año 2024, hasta el 15 de diciembre, ayuda a comprender cómo esta mayoría silenciosa que habitaba Pompeya vivía una dura existencia de servidumbre hasta que la erupción del Vesubio congeló una vida que ahora los arqueólogos se esfuerzan en sacar a la luz. EFE

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