El presidente de Madagascar gana por amplia mayoría los comicios que boicoteó la oposición

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Antananarivo, 25 nov (EFE).- El presidente saliente de Madagascar, Andry Rajoelina, ganó por mayoría absoluta las elecciones del pasado día 16 que boicoteó gran parte de la oposición, según los resultados provisionales finales publicados hoy por la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI).

Rajoelina, líder del partido Tanora Malagasy Vonona (TGV, Jóvenes Malgaches Dispuestos), obtuvo el 58,95 % de los votos (2.856.090), según anunció la CENI en su sede en la capital malgache, Antananarivo.

Con ese resultado, que aún debe avalar el Alto Tribunal Constitucional, el mandatario saliente evitaría una segunda vuelta electoral y conseguiría un segundo mandato de cinco años.

La segunda posición corresponde al exyudoca Siteny Randrianasoloniaiko, que se adjudicó el 14,40 % de los sufragios (697.453).

El expresidente Marc Ravalomanana, que pidió el boicot de las elecciones, ocupó el tercer lugar con el 12,10 % (586.273).

Los diez aspirantes restantes quedaron muy rezagados en el escrutinio de los comicios, cuya tasa de participación se situó en el 46,36 % de los algo más de once millones de electores registrados.

Este viernes, once candidatos ya adelantaron que no reconocerán los resultados de unas elecciones -según alegan- plagadas de irregularidades.

"No nos quedaremos de brazos cruzados ante el fraude electoral y la corrupción", advirtió hoy Randrianasoloniaiko, uno de esos once aspirantes descontentos.

Las votaciones se celebraron en medio de tensión política en esta enorme isla del océano Índico ubicada frente a Mozambique, tras una campaña marcada por las protestas contra el mandatario saliente y el llamamiento al boicot de las elecciones por parte de diez candidatos opositores, entre ellos el expresidente Ravalomanana.

Esos diez candidatos a la Presidencia se unieron el pasado septiembre en una coalición contra Rajoelina, al que acusan de estar detrás de un plan para modificar los resultados electorales a su favor, y organizaron protestas a menudo dispersadas con gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad del país.

Las tensiones empezaron en septiembre, cuando Rajoelina dimitió por exigencia constitucional para poder buscar su reelección y el presidente del Senado rechazó el cargo de jefe de Estado por "motivos personales", si bien reveló un mes más tarde haber recibido amenazas contra él y su familia para forzarlo a tomar esa decisión.

El primer ministro de Rajoelina, Christian Ntsay, se convirtió en el nuevo jefe de Estado interino, un movimiento que, según la oposición, permite al presidente dimisionario realizar un fraude electoral.

Las elecciones se iban a desarrollar, en principio, el 9 de noviembre, pero el Alto Tribunal Constitucional ordenó el pasado 12 de octubre el aplazamiento hasta el día 16, después de que un candidato, Andry Raobelina, resultara herido por la Policía en una protesta de la oposición.

En las semanas previas a la votación, la Policía utilizó gases lacrimógenos para disolver manifestaciones de partidarios de la oposición que sostienen que Rajoelina debía haber sido descalificado en la votación porque adquirió la nacionalidad francesa en 2014.

Sus críticos sostienen que esa circunstancia contraviene la Constitución y cuestiona su integridad a la hora de reivindicar la soberanía de islas del océano Índico que aún controla Francia, la exmetrópolis.

Sin embargo, el Alto Tribunal Constitucional rechazó varias demandas favorables a declarar nula su candidatura por la doble nacionalidad.

Rajoelina, un expinchadiscos de 49 años, llegó por primera vez al poder en un golpe de Estado en 2009 que derrocó a Ravalomanana, y dimitió en 2014 como líder de una autoridad de transición.

El mandatario obtuvo su primer mandato tras ganar las elecciones de 2018, en las que venció a Ravalomanana.

La Constitución malgache prevé un máximo de dos mandatos presidenciales de cinco años.

El líder malgache se presentó a las elecciones de este noviembre con el lema "Madagascar hacia un desarrollo seguro", pese a que el país sigue siendo uno de los más pobres del mundo.

Es más, la suspensión del turismo durante la crisis de la covid-19 y la caída de las exportaciones de la vainilla -Madagascar es el primer productor mundial de este producto- no ha hecho más que ampliar la brecha entre ricos y pobres.

Asimismo, los cortes de electricidad se han convertido en algo habitual en la isla, lo que ha frenado su desarrollo económico.

Antananarivo, 25 nov (EFE).- El presidente saliente de Madagascar, Andry Rajoelina, un antiguo pinchadiscos con un pasado golpista, fue proclamado hoy ganador de las elecciones del pasado 16 de noviembre y logró así un segundo mandato de cinco años.

Según los resultados provisionales finales publicados hoy por la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), Rajoelina, líder del partido Tanora Malagasy Vonona (TGV, Jóvenes Malgaches Dispuestos), obtuvo el 58,95 % de los votos (2.856.090).

 El mandatario se impuso a doce rivales, entre ellos los expresidentes Marc Ravalomanana y Hery Rajaonarimanpianina, que pidieron el boicot de los comicios junto a otros ocho candidatos, si bien el Alto Tribunal Constitucional debe aún avalar los resultados.

El presidente nació el 30 de mayo de 1974 en Antsirabe, tercera ciudad más grande del país, en el seno de una familia acomodada en la que su padre, el coronel Roger Yves Rajoelina, ahora retirado, luchó en las filas del Ejército francés en Argelia.

Tras completar la educación secundaria, Rajoelina dejó los estudios y optó por la industria del entretenimiento.

Con menos de 20 años, destacó como pinchadiscos en espectáculos musicales de la capital, Antananarivo, hasta introducirse hacia el año 2000 en el mundo empresarial.

Para 2007, el joven Rajoelina se convirtió en propietario de las emisoras de radio y televisión Viva, y se postuló para alcalde de Antananarivo dirigiendo por primera vez el partido TGV, siglas que hacen un guiño al tren de alta velocidad francés.

En ese mismo año, con 33 años, resultó elegido alcalde con alrededor del 63 % de los votos.

Un año después se situó al frente de una campaña contra el presidente, Marc Ravalomanana, a quien acusó de violar el derecho a la libertad de expresión tras clausurar Viva por una entrevista al ex jefe de Estado Didier Ratsiraka.

El cierre de las dos emisoras a manos del Gobierno, que consideró esta entrevista un atentado contra la "paz y la seguridad" del país, desembocó en una manifestación en la capital malgache el 26 de enero de 2009, encabezada por Rajoelina, en la que murieron al menos 104 personas en incidentes violentos.

Cinco días después, el joven empresario se autoproclamó "al frente de los asuntos del país", designó un gabinete de "transición" y, con ayuda del Ejército, dejó su puesto como alcalde y derrocó a Ravalomanana en un golpe de Estado.

Ravalomanana se exilió en Sudáfrica y regresó en 2014, tras ser condenado en 2010 "in absentia" a cadena perpetua y trabajos forzados por la represión de la manifestación que desató su derrocamiento.

Desde el golpe, el régimen de Rajoelina sufrió el ostracismo internacional y la suspensión dentro de la Unión Africana (UA) y de la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC) mientras no se restableciera el orden constitucional.

La SADC pidió a Ravalomanana y Rajoelina que renunciaran a participar en los comicios de 2013 para poner fin a la crisis política.

Hery Rajaonarimampianina, que ejerció como ministro de Finanzas de Rajoelina, ganó las elecciones de 2013 y accedió al poder en 2014 tras dimitir su jefe como líder de la autoridad de transición.

En los comicios de 2018, Rajoelina venció a Ravalomanana con un 55,66 % de los votos frente al 44,34 % de su contrincante.

Tras un mandato marcado por la crisis de la covid-16 y la caída de las exportaciones de la vainilla -el país es el primer productor mundial de este producto-, el mandatario se presentó a las pasadas elecciones con el lema "Madagascar hacia un desarrollo seguro".

Su candidatura estuvo envuelta en polémica al esgrimir la oposición que Rajoelina debía ser descalificado en la votación porque adquirió la nacionalidad francesa en 2014, contraviniendo la Constitución.

"No soy el único que tiene doble nacionalidad. Tomemos el ejemplo del general (Gabriel) Ramanantsoa (presidente de Madagascar entre 1972 y 1975), que se encontraba en la misma situación. Lo más importante es el patriotismo que me impulsa", replicó Rajoelina.

El Alto Tribunal Constitucional rechazó varias demandas favorables a declarar nula su candidatura por la doble nacionalidad.

En septiembre, tras confirmarse su elegibilidad, dimitió como presidente por exigencia constitucional para poder optar a la reelección.

Diez candidatos opositores se unieron en una coalición contra Rajoelina, al que atribuyeron un plan para modificar los resultados electorales a su favor, en una campaña marcada por las protestas de sus partidarios, dispersadas con violencia por las fuerzas de seguridad, y en la que llamaron al boicot de la votación.

Pese a la controversia de la doble nacionalidad y los llamamientos opositores al boicot, Rajoelina aseguró que él es "el único hombre que puede unir al pueblo malgache".