Gobierno tunecino suspende principal festival de cine en solidaridad con Palestina

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Túnez, 19 oct (EFE).- El Ministerio de Cultura suspendió este jueves la celebración de las Jornadas Cinematográficas de Cartago (JCC) de Túnez, el festival más antiguo del continente y escaparate del cine árabe y africano, como muestra de su solidaridad con el pueblo palestino.

"En solidaridad con el hermano pueblo palestino y teniendo en cuenta la crítica situación humanitaria en la Franja de Gaza y en el territorio palestino tras la agresión sionista, el Ministerio de Cultura ha decidido cancelar la 34ª edición de las Jornadas Cinematográficas de Cartago", explicó el Departamento en un comunicado de prensa.

Dos días antes, la dirección del festival había anunciado por el mismo motivo la cancelación de todo acto "festivo" paralelo a este evento, incluida la alfombra roja y la ceremonia de apertura emitida en hora de máxima audiencia en la televisión nacional, para proyectar directamente las películas en una veintena de salas de todo el territorio.

Los JCC, previstos del 28 de octubre al 4 de noviembre, celebraban en esta ocasión el centenario del cine tunecino, que arrancó en 1922 con la cinta de "Zohra", del director Samama Chikli, e iba a ser proyectada junto a otras películas restauradas y poco conocidas por el gran público.

Este año rendía homenaje al realizador palestino Hany Abu Assad, autor de Paradise Now, ganadora del Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa en 2006, y Omar, primera cinta palestina en ser nominada a los Oscar en 2014.

Asimismo, estaba previsto ensalzar al polifacético actor, director y guionista senegalés Sembène Ousmane, uno de los autores africanos más importantes del siglo XX y conocido como "el padre del cine africano"​.

La muestra, que iba a presentar en torno a 200 largometrajes y cortometrajes de todos los géneros procedentes de 40 países, tenía previsto ofrecer más de 200.000 entradas a menos de un euro con el objetivo de llevar el quinto arte a todos los rincones del país gracias a las proyecciones en diferentes prisiones y centros de reinserción además de en pequeñas ciudades con menos recursos y que no disponen de salas. EFE

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