
La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha hecho un llamamiento a las autoridades kuwaitís y singapurenses para que abolan la pena de muerte después de que en la víspera se ejecutara a cinco personas en Kuwait y este viernes a otras dos en Singapur. "Instamos a Kuwait y Singapur a que establezcan de inmediato una moratoria de las ejecuciones y se sumen a los más de 170 Estados que hasta ahora han abolido o introducido una moratoria de la pena de muerte (...) con miras a abolirla finalmente", ha dicho la ONU. La portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Seif Magango, ha emitido un comunicado en el que asevera que "la pena de muerte es incompatible con el derecho fundamental a la vida y el derecho a no sufrir tortura ni otros tratos inhumanos". Así las cosas, la oficina de la ONU ha insistido en la importancia de que este tipo de castigos se eliminen "de todas las leyes en todas partes". "Nos oponemos a la pena de muerte en todas las circunstancias", ha añadido Magango. Las autoridades de Kuwait ejecutaron jueves a cinco personas, entre ellas un condenado por su papel en un atentado suicida perpetrado en 2015 contra una mezquita chií que se saldó con 26 muertos y más de 225 heridos. Por su parte, en Singapur han procedido este mismo viernes a la ejecución de dos personas, una de ellas una mujer condenada a muerte por el tráfico de 30 gramos de heroína, convirtiéndose así en la primera mujer ejecutada en el país en casi 20 años.
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