Nacho García
Miami (EE.UU.), 1 abr. Albert Molina ha recorrido los cinco continentes de la mano de tenistas como David Ferrer o Nicolás Almagro. Su enorme experiencia le hace tener todo bajo control, pero ahora es la persona en la sombra del 'fenómeno Alcaraz', el agente del jugador con mayor proyección del tenis mundial.
"Recibimos entre quince y veinte peticiones diarias. Me sabe mal no poder atender la mayoría de ellas. Carlos es una persona alegre y cercana. Transmite buenos valores y es normal que todos quieran estar cerca de él", dijo Albert Molina a EFE.
La derrota ante el italiano Jannik Sinner en semifinales no mancha lo especial que es el torneo de Miami para Carlos Alcaraz y su equipo, una ciudad en la que el tiempo se detiene, porque es donde todo comenzó hace exactamente un año, su primer gran triunfo.
Pregunta: Se cumple un año desde el primer Masters 1.000 de Alcaraz. ¿Ha pasado rápido?
Respuesta: Muy rápido. Parece que ayer estábamos viendo la final del Future de la Rafa Nadal Academy y ahora estamos aquí. Ha pasado de todo, y todo bueno. Todo rápido y, a veces miras atrás, y te das cuenta que hace cuatro días empezábamos con todo esto. Estamos muy contentos.
P: Si tuviera que elegir un momento clave hasta ahora, ¿cuál sería?
R: Un punto de inflexión fue la pandemia, ATP paró seis meses, teníamos apalabradas varias Wild Cards en Miami, Barcelona, Madrid… para que pudiera despegar un poco, y se paró todo. Carlos volvió al lugar que le correspondía por edad, torneos pequeños desde previas. Reaccionó bien, ganó y acabó cerca del puesto cien. Le ayudó a ver la realidad y jugar desde abajo.
P: ¿Y cuánto cambió esa victoria del Abierto de Estados Unidos?
R: Una locura, después de ganar y proclamarse número uno, todo cambia. Mi día a día es recibir petición tras petición, no sólo a nivel de prensa, también de interés comercial. Ya teníamos acuerdos cerrados antes de ganarlo, pero cuando se dio a conocer cambiaron muchísimo las cosas.
P:¿Cuántos mensajes recibe al día?
R: Muchos, me sabe mal no poder atender la mayoría. Carlos es alegre, cercano… Transmite buenos valores, y es normal que todos quieran estar cerca suya. Nos gustaría que pudiera ser así, pero es imposible. La temporada es muy exigente, no para. Además, habitualmente llega a rondas finales, se juntan las semanas, no hay días. También necesita descansar.
P: Cuando ve que una estrella de la NBA como Jimmy Butler viene a ver jugar a Carlitos, ¿qué piensa?
R: Llevo muchos años y esto va así cuando hay jugadores tan buenos, tienen un imán y se atraen, da igual el deporte que sea. Si piensas que es un número uno del mundo, que da espectáculo y que lo hace muy bien, es normal que haya gente como Butler.
P: Va todo muy rápido, ¿no?
R: Sí, a nivel personal, que le conozco desde los trece años, y ahora le veo rodeado de toda esta gente, no deja de sorprenderme.
P: ¿Se puede caminar por la calle con Carlos?
R: No es lo mismo que hace tres años, íbamos tranquilos por todos sitios, pasábamos desapercibidos. Ahora no. El carácter de Carlos invita a que la gente se acerque. Muchos como si le conocieran de toda la vida. Antes en España, pero ahora es en cualquier lugar, le reconocen, piden fotos y autógrafos. Él se presta siempre y a mí me gusta mucho que sea así.
P: Por eso su desconexión es irse a El Palmar y no a Maldivas…
R: Sigue teniendo los mismos amigos de toda la vida, la familia sigue viviendo en el mismo sitio. Por eso su manera de desconectar y pasarlo bien es estando con la gente de siempre. En sus rincones de El Palmar y con sus amigos.
P: ¿Esa es la clave de su personalidad?
R: Sí. Le viene de familia, la educación de los padres, le enseñan a tener los pies en el suelo. También por el equipo, es un entorno muy sano y tranquilo.
P: Por eso viaja con tanta gente…
R: Le gusta tener familia cerca. Si no es el padre es el tío, un hermano, un amigo… siempre hay gente cercana, somos un grupito extenso.
P: Carlos habló de Roland Garros como el torneo que más le motiva este año. ¿Hay razón para ilusionarse?
R: Se ve con capacidad de ganar cualquier torneo, lo ha demostrado. Está jugando a un nivel muy alto. Para mí es de sus mejores momentos. Pero en un Grand Slam están los mejores del mundo y a cinco sets. Son dos semanas. Tiene opciones de ganar, pero también otros cinco o seis jugadores.
P: Impresiona la naturalidad con la que Carlos habla de su motivación por acercarse al club de los 22 Grand Slams.
R: Es lo que le mantiene motivado. Dijo que quería ser el mejor de la historia y ganar muchos Grand Slams. No es que los vaya a conseguir, sino que su motivación es esa. Luego veremos… Apenas consiguió el año pasado uno. Su próximo objetivo claramente es ganar el segundo Grand Slam. Es sincero y dice lo que piensa como un chaval de 19 años. Ese es su sueño, con quince años de carrera por delante, acercarse a los que son historia del tenis mundial.
P: ¿Cómo ven los demás tenistas a Carlos?
R: Lo tengo muy claro, es una persona muy querida porque no se crea enemigos y se alegra de las cosas buenas de los demás. Es cercano a todos. Se lleva bien con Medvedev, con Sinner tiene una relación excelente… EFE
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