Fresas contrarrestan el olor fuerte de la orina tras comer espárragos

No todos lo saben, pero los espárragos, una verdura exquisitamente delicada y sabrosa para el paladar, tienen una contracara: pueden provocar un olor bastante fuerte cuando el comensal desprevenido va a orinar. ¿A qué se debe este fenómeno?

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ILUSTRACIÓN - Después de la
ILUSTRACIÓN - Después de la delicadeza del sabor en la mesa, el desagradable olor fuerte al orinar: los espárragos se degradan en el cuerpo en compuestos de azufre, a menos que se coman fresas. Foto: Christin Klose/dpa

No todos lo saben, pero los espárragos, una verdura exquisitamente delicada y sabrosa para el paladar, tienen una contracara: pueden provocar un olor bastante fuerte cuando el comensal desprevenido va a orinar. ¿A qué se debe este fenómeno?

La componente responsable de ese olor penetrante es el ácido asparagúsico presente en los espárragos por naturaleza. El organismo degrada ese compuesto químico y genera a su vez compuestos de azufre que son eliminados a través de la orina.

De todos modos, no es un proceso que se dé en todas las personas. Algunos fruncen todo el rostro al ir a orinar tras una cena de espárragos, mientras que otros no perciben ni el menor inconveniente tras deleitarse con esta amable verdura.

¿Por qué? Por la enzima que degrada el ácido asparagúsico en el cuerpo. No es una enzima presente en todos los organismos. La tiene aproximadamente una de cada dos personas por disposición genética. Quien no cuenta con esa enzima, no sentirá ningún olor especial en su orina.

El tema no ha sido esclarecido al cien por cien por la ciencia. Hay quienes sostienen que las causas no están tanto en la enzima sino en que algunas personas no tienen un sentido del olfato tan sensible cuando se trata de sus propias secreciones.

Además, para quienes sufran este inconveniente, existe una solución. O, al menos, un atenuante. Un estudio noruego detectó por casualidad que las personas que comen muchas fresas no orinan con olor a espárragos (o al menos no tan fuerte) e incluso pueden llegar a percibir cierto aroma fresado.

Esto se debe a la reacción química que se genera entre las sustancias vegetales secundarias de las fresas y los fragmentos de proteínas de los espárragos. Esa reacción inhibe la formación de compuestos de azufre.

Aunque no exista una respuesta a todos los interrogantes, disfrutar de un plato de fresas de postre después de una cena con espárragos no le hará mal a nadie.

Además, es bueno saber que como los espárragos tienen un efecto diurético, también existe un suplemento alimenticio con extracto de espárragos que puede generar algún tipo de anomalía. Pero no en el olor de la orina, sino en su color. Puede llevar a que la orina sea anaranjada o azul-verduzca.

dpa