
LONDRES, 16 mar (Reuters) - Los propietarios del equipo de béisbol estadounidense Chicago Cubs se han asociado con el fundador de Citadel, Ken Griffin, para trabajar en una oferta de compra del club de fútbol de la Premier League inglesa, según informó el miércoles Sky News.
Sky informó que la familia Ricketts, propietarios de los Cubs, y Griffin han formado un grupo de inversión que está preparado para hacer una oferta formal por el club londinense el viernes.
El Chelsea fue puesto en venta inicialmente por su propietario Roman Abramovich tras la invasión rusa de Ucrania, antes de que el Gobierno británico impusiera sanciones al oligarca ruso.
El campeón de Europa opera actualmente con una licencia especial y está controlado en la práctica por el Estado británico.
Abramovich compró el club en 2003 por 140 millones de libras (183,16 millones de dólares). Había financiado al Chelsea con 1.500 millones de libras en préstamos a través de Fordstam Limited, la entidad a través de la cual es propietario del club.
Su inversión dio lugar a la época más exitosa de su historia, ya que ganó cinco títulos de la Premier League, cinco Copas de Inglaterra y la Liga de Campeones en dos ocasiones.
El Chelsea está clasificado por Forbes como el séptimo club más valioso del fútbol mundial, con 3.200 millones de dólares.
El club es tercero en la clasificación de la liga, a 11 puntos del líder, el Manchester City, y el miércoles se enfrentará al Lille en el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones.
(Reporte de William James; edición de Michael Holden y Christian Radnedge, traducido por Tomás Cobos)
Últimas Noticias
La Bolsa de Tokio repunta un 3,5 % en la apertura ante potencial desescalada en Irán
México alcanza 38 % de fraude en venta de pescado y duplica promedio global, según estudio
Petro acusa a la Junta Directiva de autoridad monetaria de "matar la economía colombiana"
Israel niega su responsabilidad en la explosión que acabó con la vida de dos 'cascos azules' en el sur de Líbano
Tras una investigación interna, las Fuerzas de Defensa israelíes aseguraron que ningún miembro participó ni colocó artefactos en la zona donde murieron los soldados de paz, insistiendo en que sus operaciones apuntan solo a Hezbolá y no a fuerzas internacionales
