En los campos de refugiados, los palestinos se preparan para una lucha de poder pos-Abas

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En los campos de refugiados palestinos situados en Cisjordania ocupada, algunos moradores empiezan a armarse en previsión de una eventual lucha de poder cuando el presidente Mahmud Abas se retire.

Con 85 años, el líder del movimiento dominante Fatah y presidente de la Autoridad Palestina (AP) ha prometido elecciones presidenciales y legislativas en 2021, por primera vez en casi 15 años.

Los opositores están empezando a recabar apoyos.

En el campo de Balata, en las afueras de la ciudad de Naplusa, los muros están empapelados con carteles con la foto de Hatem Abu Rizq, considerado como el "mártir" de la lucha interna palestina.

El 31 de octubre, la prensa palestina informó de un muerto y varios heridos en Balata, donde se hacinan 30.000 personas en un cuarto de kilómetro cuadrado.

Esta vez, las víctimas no se debieron a los enfrentamientos con las fuerzas israelíes, pese a que Abu Rizq pasó casi 10 años en las cárceles israelíes por su participación en las revueltas palestinas de 2000-2005.

A los 35 años, murió en los disturbios intrapalestinos de octubre.

Las autoridades palestinas aseguran que murió en la explosión antes de tiempo de una bomba que estaba a punto de detonar.

"Pero la verdad es que murió por los disparos de la Autoridad Palestina", dice su madre, Um Hatem Abu Rizq, en el minúsculo apartamento familiar situado en un edificio de cemento medio derruido.

"Trataba de luchar contra la corrupción en la administración palestina; es por eso por lo que no lo querían", dice mientras besa un póster gigante de su hijo.

¿Trabajaba para el antiguo jefe de la seguridad del Fatah en Gaza exiliado, Mohamed Dahlan, como aseguran funcionarios de la AP?

"Si Hatem hubiera estado con Dahlan, no viviríamos en este apartamento", dice su madre, cuyos otros dos hijos están escondidos porque temen por sus vidas.

- ¿La sombra de Dahlan? -

En los territorios palestinos, el nombre de Dahlan suena repetidamente en relación con los acuerdos de normalización entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, anunciados en agosto y firmados en Washington en septiembre.

Dahlan cayó en desgracia en el Fatah cuando Hamás tomó el control de sus fuerzas de seguridad en 2007.

Cuatro años después, fue expulsado del comité central del Fatah acusado de "subversión".

Se exilió en Abu Dabi donde se convirtió en asesor del príncipe heredero Mohamed bin Zayed y actor fundamental del acuerdo de normalización con Israel y que la AP ha criticado con amargura.

Tras el anuncio del pacto entre Emiratos Árabes Unidos e Israel, los palestinos de Cisjordania pisotearon carteles del "traidor" Dahlan.

Pero su nombre ha sido mencionado como posible aspirante a "suceder" a Abas, que lidera la Autoridad Palestina desde 2005 tras la muerte en 2004 de Yasir Arafat.

Sin embargo, en el estamento político palestino, el futuro sin Abas es tabú.

"En esta región, no nos gusta hablar sobre la vida después de la muerte", dijo recientemente una influyente figura del Fatah.

El gobernador de la AP de Naplusa, Ibrahim Ramadan, no tiene duda de las lealtades de Abu Rizq.

"Hatem Abu Rizq estaba con Dahlan," dice a la AFP, antes de agregar que desde su muerte, 14 miembros de las fuerzas de seguridad del gobierno han sido heridas en ataques en Balata.

- ¿Rebelión contra Abas? -

A la entrada del campo de Balata, el personal de seguridad palestino con pasamontañas vigilan un blindado armado, toman café mientras los colegas francotiradores vigilan desde los tejados.

"Dahlan da dinero a los jóvenes desempleados para lanzar piedras y cócteles Molotov contra las fuerzas palestinas", dice con rabia el oficial de la AP, general Wael Shitawi.

"Su objetivo es generar disturbios y mostrar que la Autoridad Palestina no controla el campo", dice a la AFP en su apartamento rodeado de cámaras de seguridad.

"Quieren instigar una revolución desde el campo, para poder decir que Dahlan debe volver para resolver el problema", agregó.

Dimitri Diliani, simpatizante de Dahlan y miembro del Fatah, dice que la AP ve la mano de Dahlan en lo que es simplemente la rabia de los refugiados que se sienten pisoteados e ignorados.

"Es una reacción al acoso político que lleva a cabo la Autoridad Palestina", agrega.

- 'Caldo de cultivo' -

El enviado de Naciones Unidas para Oriente Medio, Nickolay Mladenov, aseguró a la AFP que está "profundamente preocupado" por las crecientes tensiones entre los residentes del campo de Balata y las fuerzas de seguridad palestinas, y pide "prudencia a todas las partes".

Emad Zaki, que lidera el comité que supervisa los servicios para los residentes del campo, asegura que la gente quiere un cambio.

"En Balata (...) buscan una alternativa para mejorar su suerte .... Es un caldo de cultivo favorable", dijo.

Asegura que la disputa ha disparado la entrada de armas al campo que supera a las que había durante la Intifada hace 20 años.

"Hay más armas hoy en Balata que durante la segunda Intifada. Hay lanzadores de cohetes, Kalashnikovs y M16 (rifles de asalto)", afirmó.

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