Cambios de técnicos, otra cancha en la que Brasil también reina

Convertirse en desempleado es tan sencillo como tropezar en cuatro partidos consecutivos. Con presión máxima y sin tiempo de espera, Brasil se consolida temporada a temporada como potencia mundial en despidos y dimisiones de técnicos de fútbol.

El Brasileirao andaba por la vigésima jornada y 17 entrenadores ya habían abandonado sus cargos. Tras dejar al Flamengo y al Internacional, el español Domènec Torrent, exasistente de Pep Guardiola, y el argentino Eduardo Coudet se convirtieron en las caras más visibles del vaivén de entrenadores en la tierra de los pentacampeones mundiales.

Dos fechas después se registran otras cuatro salidas. Apenas cinco de los veinte equipos de la serie A conservan los entrenadores con que empezaron el torneo en agosto.

El carrusel se repite año tras año. Brasil no deja al azar ningún récord, así sea poco decoroso. La patria del rey Pelé es la que más cambia de orientadores, según un reciente estudio de los académicos Matheus Galdino, Pamela Wicker y Brian Soebbing.

La liga brasileña reporta un promedio de 37,1 mudanzas de entrenadores por temporada, de acuerdo con un seguimiento realizado entre 2003 y 2018. La persiguen la primera y segunda división de España (27,6), Argentina (21) y Colombia (11,3).

"El rendimiento deportivo del equipo en una ventana de cuatro juegos seguidos representa un serio indicador que afecta la permanencia del entrenador, poniendo en evidencia una mentalidad de cortísimo plazo por parte de los dirigentes en Brasil", reza el documento, publicado entre octubre y noviembre por la Universidad del Fútbol y conducido por la Universidad del Deporte de Alemania.

- Tres causas -

Los investigadores identificaron 594 cambios de comando técnico (463 como entrenadores en propiedad y 131 interinos) en los 41 clubes que participaron en el Brasileirao en el lapso indagado. Las alteraciones involucran a 264 entrenadores, algunos de ellos fichados más de una vez.

Santo André, por ejemplo, cambió cuatro veces de timonel en 2008, y Sao Caetano tuvo 16 en cuatro temporadas. De los equipos grandes, Flamengo tiene la peor media, con 1,9 DT por campeonato, seguido por Palmeiras y Sao Paulo con 1,6, y Atlético Mineiro con 1,5.

"Necesitamos cambiar nuestra cultura (...). Los presidentes de los clubes deben saber por qué contratan y por qué dimiten" y respaldar a los entrenadores, explica a la AFP Paulo Vinicius Coelho, comentarista de SporTV.

La andanada de despidos o dimisiones llegó hasta la 'Selecao' de Tite, líder del premundial sudamericano hacia Catar-2022. Su asistente Cléber Xavier consideró que la falta de apoyo a sus colegas "es uno de los mayores problemas" del fútbol brasileño.

La pesquisa identificó tres causas para los bandazos: mal rendimiento cuatro partidos consecutivos, expectativas sobrestimadas y desempeño en competiciones paralelas, especialmente en la Copa Libertadores, donde la eliminación reduce entre 182,4% a 560,6% las posibilidades de mantener el puesto.

"Por cada punto no conseguido en un rango de cuatro juegos, la probabilidad de que el entrenador siga en el equipo se reduce de 15,2% a 33,1%", sostiene el reporte.

- Frustración, ansiedad, estrés -

En promedio, los entrenadores duran apenas 65 días en el Brasileirao, que dura nueve meses. El 2004 ostenta el récord, con 52 mudanzas.

Además, hay ires y venires: en promedio, diez entrenadores dirigen en por lo menos dos equipos cada año. Por eso ocurren curiosidades impensadas en otras latitudes.

Bajo el mando de Rogério Ceni, Fortaleza quedó eliminado en octavos de final de la Copa de Brasil en octubre. El mítico exgolero abandonó el modesto once de Ceará para reemplazar a Torrent en el 'Fla'.

Ceni dirigió la semana pasada a los cariocas ante Sao Paulo en cuartos de final. Los paulistas eliminaron a Fortaleza en la fase anterior, y vencieron al exportero de nuevo.

"Los cambios frecuentes de técnicos en Brasil empeoran la formación de atletas y la calidad de los equipos. Una solución, que los clubes rechazan, sería establecer normas para la contratación de entrenadores durante los campeonatos", escribió Tostao, campeón del mundo en 1970, en el diario Folha de Sao Paulo.

El vaivén no solo afecta el deporte. La inseguridad laboral perjudica la salud mental y física de los directores técnicos, con oscilaciones de temperamento, trastorno de sueño y hasta disfunciones cardiovasculares, según el informe.

Los malestares podrían evitarse, señalan los investigadores, si los elencos se rindieran ante la evidencia: "Un nuevo entrenador, por sí solo, no cambia la trayectoria de la realidad".

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