Un único concierto sin público en las ruinas de Baalbek en Líbano

La Orquesta Filarmónica de Líbano actuó sin público el domingo en el centro de las ruinas romanas de Baalbek iluminadas con luces de colores, un simbólico "mensaje de resistencia" lanzado por un prestigioso festival en un país enfrentado al hundimiento de su economía y a la epidemia de covid-19.

La velada, retransmitida en directo por las televisiones libanesas y las redes sociales, es el único concierto organizado este año por el Festival Internacional de Baalbek, en el yacimiento arqueológico del mismo nombre, declarado patrimonio mundial de la Unesco.

Bajo el director de orquesta, Harout Fazlian, los alrededor de 150  músicos y coristas estaban instalados en el recinto descubierto del templo de Baco, de impresionantes columnas corintias. Sin público para aplaudirles, pero grabados por drones.

Comenzaron con el himno nacional y encadenaron con "O Fortuna", el íncipit de Carmina Burana. El repertorio del concierto mezcló música clásica, rock, así como composiciones de los hermanos Rahbani, dos famosos músicos libaneses, o el "Himno de la Alegría" de Beethoven, en homenaje al 250 aniversario del nacimiento del compositor alemán.

El recital duró algo más de una hora. Al final, el director de orquesta saludó a sus músicos y coristas, que aplaudieron efusivamente.

Los veranos en Líbano suelen estar animados por conciertos y espectáculos organizados por diferentes festivales que atraen a cientos de espectadores.

Artistas internacionales de renombre, como Shakira, Sting o Andrea Bocelli, actuaron en los últimos años.

Pero este año será más sobrio en un país en crisis que levanta poco a poco su confinamiento. El festival de Baalbek es por el momento el único que ha organizado un evento. Los demás aún no desvelaron su programación.

"Queremos enviar un mensaje de civilización, de esperanza y de resistencia", dijo a la AFP Nayla de Freige, presidenta del Festival de Baalbek, fundado en 1956.

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