
Por Stephen Farrell y Rami Ayyub
JERUSALÉN, 29 ene (Reuters) - Abu Dis, la ciudad que sería la capital palestina bajo el plan de paz para Oriente Medio presentado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra a pocos kilómetros al este de la amurallada ciudad vieja de Jerusalén.
La pequeña urbe ubicada camino a Jericó tiene poca de la resonancia religiosa o cultural del centro histórico de la ciudad, que contiene sitios sagrados para las tres grandes religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam.
Abu Dis pertenece a la gobernación palestina de Jerusalén, pero está justo fuera de los límites establecidos por Israel tras la captura en 1967 de Jerusalén Este, que estaba en manos de Jordania, y su posterior anexión, una medida que no es reconocida por la mayoría de la comunidad internacional.
Lo que sí tiene el lugar es un gran edificio, cerrado y abandonado después del quiebre del proceso de paz de Oslo y el estallido de la segunda Intifada palestina hace dos décadas, donde sesionaría el parlamento de la Autoridad Palestina.
Desde entonces, los palestinos han sido aislados en Abu Dis por un gran muro de hormigón que Israel construyó para evitar que atacantes suicidas y hombres armados ingresen a la ciudad.
Los estudiantes de una universidad cercana han usado el muro como telón de fondo para proyectar películas durante las cálidas noches de verano.
El documento de la Casa Blanca que acompañó la publicación del plan de Estados Unidos decía que la barrera debería "servir como frontera entre las capitales de las dos partes". También sostuvo que Jerusalén debería "continuar como la capital soberana del Estado de Israel y que debería seguir siendo una ciudad indivisible".
SITIOS SAGRADOS
El plan de Trump dejaría bajo control de Israel la colina ubicada en el corazón de la Ciudad Vieja, conocida por los judíos como Har ha-Bayit, o Explanada de las Mezquitas, y por los musulmanes como al-Haram al-Sharif, o Noble Santuario.
El lugar más sagrado del judaísmo albergó los templos de esta religión en la antigüedad y su muro de contención construido por Herodes el Grande, conocido como Muro de los Lamentos, es un lugar sagrado de oración por los judíos.
En lo alto de la meseta hay dos lugares sagrados para el Islam, la Cúpula de la Roca y la Mezquita Al-Aqsa, que fue construida en el siglo VIII. Los musulmanes consideran el sitio como el tercero más sagrado de su religión, después de La Meca y Medina.
Este es el complejo que los palestinos desean que forme parte de la capital de un futuro Estado y al que se refería el presidente palestino, Mahmoud Abbas, cuando dijo que era "imposible para cualquier niño palestino, árabe, musulmán o cristiano aceptar" un estado sin Jerusalén.
El día después de que el plan de Trump nombrara a Abu Dis como una capital potencial, sus residentes despreciaron la idea.
Mohammed Faroun, residente de Abu Dis, dijo: "La capital de Palestina es Jerusalén", mientras que otro habitante del lugar, que se negó a dar su nombre, sostuvo: "Trump, o quien sea, no son bienvenidos. Jerusalén cuenta su propia historia, cada piedra cuenta su historia. Nunca fue israelí o estadounidense, es palestina, islámica y árabe".
(Reporte adicional de Sinan Abu Mayzer en Abu Dis. Editado en español por Rodrigo Charme)
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