Un tribunal de derecho civil londinense estableció el miércoles la responsabilidad del militante del IRA John Downey en un atentado con bomba cometido en 1982 en Hyde Park, dando la razón a las familias de los cuatro soldados muertos.
Downey fue "participante activo" en este "ataque deliberado y muy bien planificado contra miembros del ejército", declaró una jueza de la Alta Corte de Londres al anunciar su decisión al término de esta acción civil.
El sospechoso no puede ser juzgado por lo penal debido a una amnistía concedida en el marco de negociaciones para preservar el proceso de paz en Irlanda del Norte sellado en 1998 por el acuerdo del Viernes Santo.
Pero esta decisión por lo civil abre la vía para que pueda enfrentar una petición de daños y perjuicios de las familias de las víctimas.
Los soldados Roy Bright de 36 años, Dennis Daly de 23, Simon Tipper de 19 y Jeffrey Young también de 19, miembros de la caballería real, murieron por la explosión de una bomba el 20 de julio de 1982, mientras patrullaban a caballo en ese parque del centro de Londres.
El atentado, que hirió a 31 personas y mató a siete caballos, tuvo lugar durante el sangriento conflicto que enfrentó a unionistas protestantes y republicanos católicos durante tres décadas, a partir de 1969, y dejó 3.500 muertos.
Downey, que era el principal sospechoso, siempre negó su implicación, pero sus huellas dactilares fueron halladas en dos multas de estacionamiento vinculadas al coche bomba.
Pese a la amnistía, las familias de las víctimas habían decidido intentar una acción civil para obtener "justicia" 37 años después del drama.
Downey, condenado por pertenecer al IRA en los años 1970, no estuvo presente en el juicio porque se encuentra detenido en Irlanda del Norte como sospechoso del asesinato de dos soldados del Regimiento de Defensa del Ulster en 1972.
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