Andy Murray se impuso por un doble 6-3 en el Foro Itálico y se adjudicó el Masters 1000 de Roma, en una especie de revancha de lo sucedido hace siete días en Madrid, donde el serbio se impuso en el duelo entre ambos.
El escocés, que festejaba sus 29 años, impuso su juego desde el comienzo con su agresividad habitual y aprovechó algunos problemas físicos de su oponente para imponerse con un doble y contundente 6-3.
El número uno del mundo se mostró con algunas molestias físicas pero además estaba fastidioso por la lluvia y en reiteradas oportunidades le reclamó al umpire que frenará el encuentro porque era peligroso hacerlo en esas condiciones.
"No recuerdo haber ganado partidos el día de mi cumpleaños", dijo Murray tras la victoria. En la gira de polvo de ladrillo, el número 3 del mundo, fue en ascenso con semifinales en Montecarlo, final en Madrid y campeonato en Roma.