No deja de tener gracia que un dirigente político, en lugar de buscar ampliar la base de su apoyo social y electoral, anuncie muy suelto de cuerpo que sus esfuerzos se dirigirán a blindar la adhesión de los convencidos o de los fieles, de movilizar a los propios.
A horas del regreso de Cristina Kirchner, los ultra K suben el tono de las críticas https://t.co/76loLo4ryo pic.twitter.com/S1IocugEvX
infobae (@infobae) 11 de abril de 2016