Quién es el polémico diseñador que abandonó a Saint Laurent

Tras cuatro años de revolucionar el mundo fashion con su estilo 'grunge', dejó a la emblemática casa de moda francesa. Las claves de su éxito

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 Saint Laurent 162
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Cuando en 2012 Hedi Slimane abandonó Christian Dior para unirse a Saint Laurent tenía un gran desafío por delante: darle a la casa francesa de moda un look más indie, acorde a los nuevo tiempos. ¿Lo logró?

El anuncio de Saint Laurent en un comunicado sacudió al mundo fashion. Slimane, "tras una misión de cuatro años" y después de haber emprendido "una reforma profunda", dejó de ser el director creativo, y en su reemplazo llegó el belga Anthony Vaccarello.

"Desde marzo de 2012, bajo la creación artística de Hedi Slimane, la casa ha conocido una reforma profunda que le ha devuelto su modernidad última y su autoridad en la moda, al tiempo que revitalizó y respetó la visión original de Saint Laurent", explicó el comunicado.

La directora de Saint Laurent, Francesa Bellettini, agradeció a Slimane por haber armado una base para "construir el éxito duradero de la empresa".

Además, Bellettini destacó que la obra del modisto permitió al grupo tener "un nuevo aliento y abrir un nuevo capítulo en la historia de una de las mayores casas de costura francesas".

El diseñador y también fotógrafo arribó a SL hace cuatro años en reemplazo del italiano Stefano Pilati, quien en sus ocho años como director creativo había logrado algunos éxitos, como la pollera tulipán y accesorios como la bolsa de Muse y las sandalia YSL Homenaje.

Entonces, la casa perteneciente al grupo Kering, decidió un golpe de timón, ya que perdía terreno frente a otras grandes casas de moda, que habían logrado aggiornarse a los nuevos tiempos con mayor naturalidad.

Durante sus cuatro años Slimane logró un vuelco de 180 grados a los códigos estéticos de la marca, generando tendencias donde otras casas solo conseguían fracasos.

Básicamente, el diseñador franco-tunecino refundó la cultura del ready-made en la moda, generando una estética con mucho de rock 'n' roll, grunge, tiaras y medias rotas.

Sus primeros dos años al frente de SL no fueron sencillos. Sus colecciones solo acumulaban críticas, pero, a su vez, reportaban márgenes de ganancias un 17% más altas que durante el periodo de Pilati.

Entonces Cathy Horyn, crítica de The New York Times, escribió que sus colecciones eran "ropa hecha por alguien que llevaba años desconectado de la moda" y que "no había nada que aprender de ella". Su respuesta en Twitter fue furiosa: "Acepto las opiniones contrarias siempre que vengan de un crítico y no de un publicista disfrazado".

En otra de sus decisiones polémicas convirtió a figuras polémicas -o políticamente incorrectas- como Courtney Love, Marilyn Manson, Kim Gordon (ex Sonic Youth), Beck o Daft Punk en caras de la marca.

Para 2014, la marca ya había doblado la cantidad de ventas y conseguía hitos como cárdigans de lentejuelas a 5.000 euros y jeans 1.000 euros, que desaparecían de los negocios. El éxito fue rápidamente copiado por la mayoría de las grandes casas, que replicaron sus best-sellers: sombreros de ala ancha, vestidos lenceros, cárdigans XXL y botas militares.

De a poco, grandes figuras de la moda como Kate Moss, Cara Delevingne, Lou Doillon, Angelina Jolie, Nicole Richie y Rosie Huntington Whiteley, entre otras, negociaron contratos para tener en exclusividad lo último de Saint Laurent. Entre los que vistieron modelos únicos también se encuentra Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stones.

Slimane ganó poder de decisión a tal punto que le cambió el nombre a la marca, que dejó de ser Yves Saint Laurent a Saint Laurent. Además, estuvo al frente del rediseño estético de todas las tiendas del mundo.