Todos Santos, el oasis de la Baja California

Un pueblo mexicano que conjuga la tradición colonial con playas espectaculares y una gran diversidad cultural y artística

Todos Santos es uno de los secretos mejor guardados de la Baja California. 162

En lo profundo del desierto de Baja California, en México, existe un oasis de sembrados verdes y huertas de árboles frutales. El embrujo de las calles del pueblo, llenas de tradición colonial, se conjuga con las playas apacibles que contemplan el horizonte del Pacífico. Todos Santos es un pueblo fascinante en donde la interacción de diversas culturas es algo cotidiano y los turistas se maravillan ante la variada actividad artística que se desarrolla en esta comunidad, por ejemplo, a través de múltiples festivales y galerías.

Todos Santos forma parte del municipio de La Paz, a pocos kilómetros del océano Pacífico y por el que cruza el trópico de Cáncer. Es uno de los tantos "pueblos mágicos" que se encuentran en el país. Los visitantes más frecuentes son aquellos que recorrieron los 80 kilómetros que lo separa del norte del Cabo San Lucas para adquirir las hermosas artesanías de las docenas de galerías que están en la ciudad. Hace varios años, la ciudad fue transformándose en un refugio para artistas extranjeros, mayormente norteamericanos, que se mudaron al pueblo con sus caballetes, telares y tornos de alfarería.

Es que además de la arquitectura colonial, las calles empedradas, la escena artística y la increíble comida, esta gema pintoresca de México disfruta del aire puro, un océano prístino y un clima excelente con temperaturas que van de los 23 a 29 grados durante todo el año. La reserva de la Biosfera Sierra de la Laguna es uno de los sitios de Todos Santos en los que se puede conocer la privilegiada variedad de flora y fauna, manantiales y selvas, excelente para desarrollar recorridos ecoturísticos.

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El Pueblo de Todos Santos se fundó como una misión jesuita en 1974, cuando los misioneros empezaron a llevar el cristianismo al sur de la Baja Península a principios del siglo XVIII. En 1721, los padres jesuitas evangelizaban doce misiones alrededor del área, con La Paz como la más importante. Tres años después, Todos Santos se convirtió en la granja del resto de las misiones de la zona por sus manantiales escondidos en la montaña y la riqueza de su suelo. De a poco, otros extranjeros, como los mercaderes de azúcar, se enteraron de la fertilidad del pueblo.

Todos Santos prosperó durante 100 años y para 1850, había ocho productoras de azúcar en el pueblo. Cuando los nativos de La Paz echaron a los cristianos después de un edicto jesuita que prohibía la poligamia, Todos Santos perdió uno de sus mejores clientes. Sin embargo, los manantiales siguieron emanando y sus granjas siguieron produciendo, especialmente caña de azúcar. Incluso cuando más rebeliones llevaron a los jesuitas a ir al norte de Baja California, la demanda del azúcar de Todos Santos continuó expandiéndose.

Cuando los resorts de hoteles empezaron a adueñarse de las costas de México, el encanto virgen de Todos Santos atrajo a artistas, escultores, pintores y poetas. Los nuevos tiempos trajeron además la abundancia de varios frutos como el chili Poblano, la palta, el mango y la papaya. Hoy en día, el pueblo vive de la explotación de la ganadería y la pesca, con sólo 8.000 habitantes locales y más de 1.000 extranjeros, muchos de ellos artistas que inauguraron docenas de galerías de arte.

Uno de los eventos más importantes es el Festival de Música de Todos Santos, creado por Peter Buck, el guitarrista de la banda REM, que se realiza en el Hotel California. Esta hostería, construida en 1947, fue renovada en 2001 y ganó muchos premios por su diseño y decoración. Ubicado en la entrada del centro histórico de la ciudad, el Hotel California es el punto de encuentro en Todos Santos. Durante unos años se rumoreó que el hotel sirvió de inspiración para la banda Eagles, aunque esto fue desmentido por el cantante del grupo Don Henley.

El edificio más antiguo de Todos Santos es la Misión de Nuestra Señora del Pilar. Se trata de un elegante edificio construido por los jesuitas con una representación de la Virgen del Pilar, de los días en que el templo fue levantado. Si bien el edificio sufrió renovaciones, todavía preserva su aire añoso y noble. Otro edificio importante de la ciudad es el Teatro General Manuel Márquez de León, que se inauguró en 1944. Sin embargo, uno de los recorridos ineludibles es la visita al Centro Cultural Centro Cultural Siglo XXI, en la Escuela Normal para Maestros Rurales. Este lugar incluye cinco museos pequeños que recopilan la historia del pueblo y los pueblos vecinos.

Sin embargo, Todos Santos no es sólo historia. A tres kilómetros del pueblo se encuentran las playas. Punta Lobos, Batequito, Los Cerritos, La Pastora y San Pedrito son las favoritas de los amantes del surf, los avistadores de ballenas y otros animales marinos. La belleza de sus costas del Pacífico, su fauna, su comida y su arquitectura hacen de Todos Santos el oasis de Baja California.

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