¿Quién no vio alguna vez una película pochoclera ambientada en los 60, en la que niñas y mujeres se movían al ritmo del hula hoop, como un ejercicio o un juego?
Según los historiadores ya se pueden encontrar indicios del uso de un aro para recreación durante el Antiguo Egipto, cuando los mas pequeños los fabricaban con ramas secas de vides y las hacían rodar con palos o hasta girar en torno a su cintura. Otro signo de su protohistoria puede observarse en el Museo del Louvre, en París, donde una vasija del año 500 a.c. muestra a Ganimedes jugando con un aro.
Sin embargo, su masividad llegó recién en el siglo pasado, cuando comenzó a comercializarse en los Estados Unidos y a ser utilizado en las escuelas, hasta convertirse en un símbolo romántico de esa época.
Sin embargo, el hula hoop, aro o hasta hula hula por estas latitudes, es reconocido como una manera efectiva de calentar el cuerpo antes de realizar algún otro ejercicio o, incluso, como una manera de entrenamiento en sí mismo y cada vez más gimnasios lo incorporan a su rutina fitness.
Entre las celebrities que lo adoptaron se encuentran Emma Stone, Beyoncé, Zooey Deschanel, Lupita Nyong'o, Marisa Tomei, Liv Tyler, Olivia Wilde y hasta Michelle Obama lo recomendó.
"Es una excelente manera de perder grasa corporal y ayuda a tonificar la musculatura de la zona", explicó a la BBC la experta Ellouise Hempstead, directora de un estudio de baile y ejercicios en Newcastle, Inglaterra.
"Una de las cosas más importantes que posee es que es una forma divertida de hacer ejercicio. Es muy importante pasarla bien cuando se entrena y el hula hoop cumple esa función. Hacer girar un aro alrededor de tu cintura –o de otras partes del cuerpo- puede ser una divertida forma de quemar calorías", agregó.
Por su parte, Cathy Mizula, directora de un centro de hula hoop en Manchester, Reino Unido, explicó que con practicar 15 minutos por día durante un mes se comienza a notar diferencias.
Es importante acostumbrarse al movimiento del aro en el cuerpo, integrarlo de manera armoniosa. Una manera efectiva de acostumbrarse es realizar la siguiente rutina hasta cinco veces por día:
Realizar movimientos laterales, mientras el aro gira sobre la cintura. De esta manera se acostumbra a la velocidad y al ritmo del aro. Practicar este paso durante al menos 10 minutos al día, hasta que se vean avances y el aro gire de forma continua durante cinco minutos:
Lo más efectivo para trabajar el "core" –los músculos que dan estabilidad y evitan lesiones- es juntar los pies y levantar los brazos por encima de la cabeza. Mientras se voltea el aro, se debe colocar, despacio, los pies juntos y los brazos por encima de la cabeza, manteniendo los músculos del "core" en tensión, para lograr un buen entrenamiento. Se debe sentir una "presión".
"Se debe mantener un conteo del número de rotaciones que se se capaz de hacer. Lo ideal es aguantar el ritmo por un minuto. No puede haber mejor comienzo que ese", comentó Mizula.
"Una vez que ya se domina la técnica se debe practicar, al menos, durante 10 minutos al día. Además, se debe aumentar el tiempo y la velocidad a medida que se va mejorando. Para un entrenamiento más completo, los expertos aconsejan practicarlo durante 20 minutos", agregó.