Cada región tiene una característica que la distingue y hace única, por eso, la cocina francesa se considera una de las más variadas. Carne de cerdo en el norte, aceitunas y tomates en el sur, son sólo alguno de los elementos que diferencian los platos oriundos de este país.
Todo comienza en la Edad Media con los famosos banquetes que finalizaban con un "issue de table", lo que hoy conocemos como postre. En ese momento se empezó a pensar en la idea de la preparación de platos más elaborados. Luego, en el siglo XVII se produce un quiebre. François Pierre La Varenne es el encargado de este cambio y crea nueva cocina o haute cuisine, la cual se destaca por el uso de trufas, setas y manteca, entre otros. De esta manera, sus preparaciones se elaboran para son una consistencia y sabor más delicadas para el comensal.
Durante la Revolución francesa, las salsas son las protagonistas. Se crea una gran variedad de ellas: española, bechamel, de tomate, velouté y holandesa. Además los franceses hicieron aún más especial su cocina dividiendo el trabajo en grupos llamados "brigades de cuisine". En el siglo XX las porciones se hacen más pequeñas, hay más platos por menú y se privilegia la innovación a la hora de cocinar. Se usan más condimentos con hierbas, especias finas, salsas y caldos livianos.
Algunos de los platos con los cuales se identifica la comida de esta región son los crêpes, galettes, croissants, la famosa mezcla "ratatouille", Le foie gras, también conocido como Paté, entre otros.
¿Cómo comen los franceses?
En primer lugar se sirve un aperitivo que puede incluir alguna bebida dulce como vinos dulces o cócteles, frutos secos o aceitunas, por ejemplo. Lo que sigue es una entrada en la que las sopas o ensaladas son las más pedidas. Luego llega el plato principal en el que se sirve pescado, carne, arroz, pasta o legumbres. Por último llega el postre que puede ser acompañado por una copa de licor o un café
Ode Vergos, organizadora de "Le Marché" - feria de cocina francesa- que se realizó en el Hipódromo Argentino de Palermo explica que comer de este modo es algo cultural. "Es parte de nuestra cultura de sentarse y comer, mucho pero variado, con secuencias distintas. La tradición es hacerlo con 4 o 5 pasos en una cena o almuerzo", dice.