Los autos más lujosos resultan ser, en las generales, los más caros. Los autos más espectaculares suelen pertenecer entonces a las personas más adineradas del planeta. La regla de tres simples postula así a los futbolistas como potenciales devotos de la excentricidad, la exclusividad, la opulencia. Las estrellas del fútbol reciben cuantiosas sumas de dinero por su talento, su carisma, su atractivo, sus ganancias, sus publicidades y el derroche de sus arcas se manifiesta en la extensión de su plantel de vehículos.
Suponiendo que Cristiano Ronaldo sea el delantero insignia de su equipo, sus otros diez compañeros podrán distribuirse en la cancha conformando una alineación de 11 estrellas. Al arco va Lamborghini Aventador LP 700-4. Línea de cuatro con Aston Martin DB9, Bentley Continental GTC, Koenigsegg CCX y Ferrari F430. La mitad de cancha se la reparten el Bentley GT Speed como volante por derecha, de cinco el Rolls Royce Phantom Drophead Coupe y por izquierda el Ferrari 599 GTB Fiorano. De enganche juega el Bugatti Veyron. Arriba junto a CR7 comparte delantera el Ferrari 599 GTO. ¿Con qué auto te quedás?