Últimas noticias sobre el dengue, zika y la fiebre chikungunya

Un experto explicó a Infobae la importancia de los análisis de laboratorio para el manejo del paciente infectado con estas enfermedades

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Las enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue, el zika y la fiebre chikungunya ocupan un lugar importante en la agenda de las autoridades sanitarias de la región desde hace un tiempo. En una entrevista a Infobae, el ministro de Salud de la Nación, Jorge Lemus, señaló que el número de casos de dengue rondaría los 15 mil en todo el país mientras que el virus del zika ya se instaló en 52 países y territorios del continente americano.

Para aquellas personas que provienen de zonas donde hay un brote o presentan síntomas, el laboratorio ocupa un rol importante, sobre todo para poder diferenciar cuál de estas tres infecciones está ocurriendo en el paciente y definir así la conducta terapéutica adecuada. "Para eso contamos con dos tipos de técnicas: pruebas que detectan directamente el virus, por métodos moleculares o técnicas serológicas que miden los anticuerpos en sangre contra el virus. Básicamente, de lo que más tenemos experiencia es de dengue que ya viene ocurriendo hace un tiempo", indicó el doctor Edgardo Sturba, bioquímico microbiólogo, supervisor de la Unidad de Biología Molecular en Microbiología en Stamboulian Laboratorio.

Las técnicas moleculares sirven para detectar la presencia del agente infeccioso dentro de los primeros cinco a siete días de la aparición de manifestaciones clínicas y, a partir de la primera semana, los análisis de sangre empiezan a positivizar los anticuerpos IgM (inmunoglobulina M), que definen infección aguda y luego los IgG, que perduran de por vida, por lo que no se puede saber si se trata de una infección pasada o actual.

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Dengue y los análisis

Para los estudios en los pacientes con sospecha de dengue, cuando presenten un cuadro febril, sobre todo, sin resfrío ni tos, se suelen indicar dentro de los 14 días de haber regresado de una zona endémica, aunque sabemos que hay casos autóctonos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otras regiones del país.

En algunas ocasiones, pasado este período de 15 días, algunas personas concurren a la consulta con el especialista, preocupadas por saber si cursaron o no la infección. Frente a este escenario, el microbiólogo señaló que hacerles los estudios de laboratorio no se justifica debido a que no tienen utilidad clínica porque la enfermedad ya pasó aunque les permitirá saber si se estuvieron o no en contacto con el virus.

El hemograma

Para todos los pacientes que están cursando un cuadro de dengue es importante realizarles un análisis de sangre denominado hemograma. A través de este estudio "se puede detectar la plaquetopenia (disminución de plaquetas en sangre) característica de esta enfermedad. Entonces, cuando estamos en zonas donde transcurre una epidemia o un brote importante de dengue y tenemos un paciente con fiebre que no tiene ningún síntoma respiratorio u otro que la justifique pero presenta plaquetopenia, lo más probable es que haya contraído la infección. En estos casos no será necesario recurrir a otros estudios más específicos", detalló Sturba.

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Zika y el laboratorio

Otro agente infeccioso que circula a través del mosquito Aedes aegypti y que se ha instalado en la región, es el virus de zika. Este virus, que fue aislado por primera vez en los bosques de Zika, en Uganda en 1947, hizo pie en mayo de 2015 en el continente, fundamentalmente en Brasil y Colombia, y se ha extendido hasta nuestro medio con algunos casos importados y otros autóctonos.

"Nuestra experiencia con zika todavía es poca respecto al dengue", refirió el doctor Sturba. Al momento de la entrevista, todavía no se habían reportado casos autóctonos de esta enfermedad, por lo que el experto señalaba que los pacientes que cursaban esta enfermedad tenían como antecedente haber estado en zonas de riesgo como pueden ser Brasil, Colombia y Venezuela.

Para estos casos el criterio es "estudiar pacientes que tengan síntomas similares a los del dengue --porque no hay diferenciación– y que hayan estado en alguna de esas localidades de riesgo", aseveró Sturba.

"Lo importante es primero descartar dengue. Si no se trata de esta infección, puede ser zika si el paciente proviene de esas zonas, pero lo primero es dengue porque lo que sigue habiendo en mayor cantidad, aún en esos países, es dengue", agregó.

El  Reuters 162

Chikungunya

La fiebre chikungunya es la otra enfermedad que puede ser transmitida por este mosquito. De acuerdo al especialista, en lo referente al laboratorio es el mismo concepto: la detección del virus, del RNA o del genoma viral a través de técnicas de biología molecular en los primeros días desde el inicio de los síntomas y la detección de anticuerpos a través de los análisis de sangre.

"Los tres virus comparten, desde la óptica del laboratorio, lo que son las técnicas útiles. Lo único que los diferencia es que en zika aún tenemos menos experiencia", sintetizó el doctor Edgardo Sturba.

Características y diferencias

Es importante destacar algunos elementos a saber de estas tres infecciones. El dengue se manifiesta como un cuadro febril similar a una gripe pero sin tos ni resfrío. Por otro lado, el zika, por lo general cursa como un cuadro de manifestaciones más leves que el dengue pero que puede tener un impacto en la mujer embarazada, sobre todo durante el primer trimestre de gestación. Por este motivo, los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan a las mujeres embarazadas evitar los viajes a zonas donde pueda haber circulación de zika.

Respecto a la fiebre chikungunya, lo que se destaca son los dolores articulares que pueden persistir luego de la enfermedad aguda.

En cualquiera de los casos, es importante que ante la aparición de síntomas, durante el viaje o en los 15 días luego de regresar de una zona con circulación del virus, consultar al especialista. En caso de recular positivo el diagnóstico de alguna de estas enfermedades, resulta clave el aislamiento del paciente para evitar que sea picado y se reinicie el ciclo de circulación de la enfermedad.

Prevención

No existen tratamientos específicos para tratar estas infecciones. Todos los esfuerzos deben orientarse a combatir del mosquito y evitar sus picaduras. Hasta que lleguen las bajas temperaturas del otoño que darán final a la circulación de los Aedes, es importante mantener la conducta de eliminar los recipientes o materiales que junten agua y faciliten la proliferación de los mosquitos y sus larvas.

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