En la vida amorosa está claro que no es lo mismo entrar en una relación que mantenerse en ella. De la misma manera ocurre en las relaciones laborales: no es lo mismo elegir un trabajo, que reelegirlo todos los días.
A la hora de contestar la pregunta "¿Por qué hago lo que hago?" aparecen en escena esas pequeñas cosas que motivan a reelegir una actividad todos los días y que, como tales, hay que saber mantener vivas, aunque suene naif o cursi.
Un factor muy importante de esa reelección del trabajo es la motivación de terceros, sobre todo de los superiores. El famoso feedback es un concepto poco valorado en el mundo laboral y, sin embargo, resulta que una simple devolución efectiva puede ser la clave en el progreso empresarial, no sólo por la sensación de bienestar que genera, sino porque por un lado brinda orientación a los empleados y por otro ayuda a los gerentes a formar el comportamiento e impulsar el rendimiento.
De acuerdo con un sondeo realizado por Watson Wyatt Worldwide Inc., más del 60 por ciento de los empleados encuestados dijo no recibir una adecuada retroalimentación de sus gerentes mientras que 43 por ciento admitió que no se les proporcionaba suficiente información como para poder mejorar su rendimiento.
El aprendizaje genera un compromiso que, con el tiempo, sienta las bases de una relación difícil de romper. "El sólo hecho de que siga en ese trabajo implica que existe compromiso. Siempre está. Lo que hace falta es despertarlo", señala la experta en marca empleadora Carolina Borracchia en su segundo libro "Despertando el compromiso: Cómo reelegir el trabajo todos los días.
La consultora TNS Gallup argumenta que hay poderosos vínculos entre los empleados que están comprometidos con sus puestos de trabajo y el logro de los resultados cruciales de una empresa, ya que realizaron una reciente investigación que indica que las empresas con mano de obra altamente comprometida superan a la competencia en un 147 por ciento en ingresos y experimentan un menor número de defectos de calidad, un menor número de incidentes de seguridad, una menor rotación y menor ausentismo.
Una cuestión de compromiso
El compromiso de los empleados puede determinar si una empresa va a prosperar o no. Cuando los empleados están comprometidos, se compenetran con la misión y los valores de la empresa y trabajan duro no sólo para cumplir con los objetivos establecidos por su trabajo, sino también para los objetivos de la empresa, además de funcionar como un importante efecto multiplicador, contagiando a la gente alrededor. La pregunta es ¿cómo lo logran? ¿cómo se activa el compromiso?
En primer lugar, es importante comprender que existe una nueva visión del trabajo: no se trata ya de un compromiso aburrido o agobiante, las nuevas generaciones lo ven como un desafío donde la vida personal, los intereses y los sentimientos no se negocian, sino que además, se combinan con la vida laboral.
Es esa relación comprometida lo que genera por ejemplo, como explica Boracchia en su libro, que los lunes se vean con alegría, que volver al trabajo signifique volver a compañeros y actividades que aunque demandan exigencias, pueden generar placer. "Es la forma en que el trabajo deja de tener esa etiqueta pesada y pasa a ser una actividad intensa que nos representa", explica Carolina.
El compromiso, al revés de lo que piensan muchas empresas, es un sentimiento, es decir, no funciona desde lo racional sino desde lo emocional. Por esta razón, la especialista y CEO de Combo Employer Branding hace una comparación en su primer libro It's a Match: Cómo ganar la guerra del talento y ahora en el más reciente, entre las relaciones laborales y las relaciones amorosas.
div class="embed_cont type_freetext" id="embed40_wrap" rel="freetext">