Trucos para convertirse en un experto en jardinería

Estrategias para tener un jardín sano y vigoroso. Tenedores y botellas de plástico, caléndulas, filtros de café, cáscaras de huevo, trece consejos útiles para disfrutar a pleno de la naturaleza en casa

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La jardinería es un arte y una práctica. Y como tal, cuanto más tiempo se invierta, más perfecto será el resultado. Desde el riego, el control de pestes y el cuidado apropiado de los cultivos, esta actividad puede dar mucho trabajo. Es fundamental prestarle atención a muchas variables y ser diligentes con las actividades del jardín.

Existen algunas estrategias que se pueden implementar para que estas tareas se simplifiquen:

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1. Tenedores plásticos: evitan que los animales rompan el jardín

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Simplemente deberán ser clavados entre los cultivos para evitar que los animales destrocen canteros y huertas. Además de ser una excelente idea para reutilizar tenedores de plástico.

2. Una maceta dentro de otra: permite cambiar plantas fácilmente

Antes de colocar una planta estacional, se cava un agujero en la tierra para luego enterrar una maceta vacía. Dentro de ella, sería útil colocar otra maceta con la planta que sea. De esta forma, resultará muchísimo más sencillo cambiarla cuando sea necesario.

3. Plantar caléndula: previene pestes

Su principal atributo está en las raíces que evitan que los gusanos destruyan las raíces de los cultivos. Además, por su fuerte olor, la caléndula mantiene a algunos insectos alejados de tus plantas.

4. Una botella de vino: riega las plantas lentamente

Una vez que la botella esté bien limpia, la idea es llenarla de agua y enterrarle sólo el cuello en la tierra. Si tiene tapa, se puede hacer un pequeño orificio con un clavo y un martillo. Si no tiene, se pueden poner algunas piedras adentro para que regulen el paso del agua. Este truco servirá para que el agua baje de manera gradual y mantenga el suelo húmedo.

5. Arena y aceite vegetal: limpia las herramientas

Llenar una maceta con arena y dentro de ella incluir tanto aceite vegetal como sea necesario para humedecerla. Al usar las herramientas y quitarles el exceso de tierra, se podrá clavarla allí para limpiarlas con facilidad y evitar que se oxiden.

6. Filtros de café en el fondo de las macetas: evita que se drene toda el agua

Colocando un filtro de papel usado entre la maceta y la tierra se le da más tiempo a ésta a que la absorba el agua. El líquido podrá salir por el drenaje, pero lo hará más lentamente.

7. Agua de cocción: fertiliza las plantas

El agua donde se cocinan los vegetales tiene muchísimos nutrientes que pueden ayudar al jardín. Para que las plantas crezcan más sanas y fuertes, uno deberá asegurarse que el agua se haya enfriado por completo antes de verterla sobre la tierra.

8. Plantar semillas en cáscaras de huevo

Las cáscaras de huevo le aportan calcio al suelo. Se pueden plantar semillas dentro de ellas cuando las condiciones no permitan sembrar en exteriores. Cuando finalmente las plantas vayan afuera, no srá necesario sacarlas de la cáscara, sino que se podrán enterrar tal como estén. Otra opción es sembrar en la cáscara de una fruta cítrica. Además de darle un toque especial, la cáscara también puede servir como abono para el suelo cuando se necesite enterrar tu vástago. De necesitar drenaje, se podrá realizar un pequeño orificio en la base.

9. Botellas de plástico: protegen las plantas

Hay ciertas especies que requieren una protección especial. Ya sea con las heladas o cuando las temperaturas bajan, se pueden cuidan las plantas con botellas de plástico cortadas, recreando un invernadero.

10. Asegurarse que las semillas estén en buen estado antes de plantarlas

Antes de plantar todo un paquete de semillas, se deberá tomar un trozo de papel de cocina para humedecerlo. A continuación, doblarlo al medio y colocarlo sobre una superficie plana. Por encima, se deberá esparcir algunas semillas, dejando un poco de espacio entre cada una. Doblar el papel de nuevo, cubriendo las semillas. Guardar el papel doblado en una bolsa con cierre hermético y dejarlo en un lugar cálido, pero lejos de la luz solar. Cada tres días, se deberá revisar las semillas para asegurarse que sigan húmedas, estando atento por si germinan. De ser así, ya se podrán trasplantar.

11. No ensuciarse las uñas al trabajar en el jardín

Si antes de comenzar a trabajar con la tierra se rasguña una barra de jabón, cuando las manos se laven, las uñas seguirán estando impecables.

12. Usar especias para evitar que se pudran las semillas

La canela, el clavo de olor, la cúrcuma y la mostaza son algunas de las especies de preferencia. Muchas son potentes antioxidantes con propiedades fungicidas y antibacteriales. Se podrá rociar alguna de ellas sobre el suelo cuando se planten las semillas. Cada tanto se deberá colocar un poco más, ya que se irán con el riego. También el té de manzanilla puede ser un buen antídoto. Remojar las semillas durante la noche en té de manzanilla frío actuará como fungicida y ayudará a que germinen.

13. Fertilizar las plantas con elementos naturales

Las cosas que sobran de la cocina pueden servir como fertilizantes para el jardín. Por ejemplo, la cáscara de banana es un complemento de potasio para que las flores crezcan con más fuerza, las cenizas de madera estimulan el crecimiento de las flores, los posos de café son un gran complemento para las plantas acidófilas tales como las hortensias, gardenias o camelias.

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