Cuando el dramatismo parecía golpear la puerta del club de Arroyito, el destino terminó jugándole a favor. Es que a un día de que Marco Ruben coqueteara con el retiro por la imposibilidad de continuar en el club de sus amores, Rosario Central terminó acordando con el Dinamo Kiev y adquirió el 100 por ciento del pase del goleador: su contrato es por tres años.
Ante esto, el delantero habló luego de tener la primera práctica junto a sus compañeros (anteriormente entrenaba en soledad): "La alegría es mía, de mi gente y de la gente de Central. El objetivo se logró. Este es uno de los mejores momentos que viví en el fútbol".
"Se hicieron las cosas correctas, de buena forma y no podía haber otro final. Lo vivía bastante tranquilo. Cuando empezaron a pasar los días y nos seguían poniendo trabas del otro lado ahí me impacienté un poco, pero mi cabeza estaba acá, más allá de no poder entrenar con ellos, y sabiendo que iba a tener un buen final como lo tuvo", reconoció el delantero en conferencia de prensa.
Y contó cuál fue su postura para con los ucranianos: "Principalmente aclararles a ellos que yo no tenía otro objetivo que jugar en Central. Era lo que quería en mi vida. Sé que es la felicidad de mi familia y mía por supuesto, era lo que el club también quería. No había otro camino". Y agregó: "Si bien Dinamo Kiev trajo otras opciones que a ellos les convenía un poco más, realmente yo me puse firme por el compromiso que tengo con este club y por la ilusión de todo lo que se viene".
"Cuando se fue estirando el tiempo y veía que no podía estar en la pretemporada empecé a seguir un poco más de cerca y ayudar para que se solucione rápido. Nunca me planteé salir de Central. No sé que hubiese pasado si no llegaba a un acuerdo", concluyó el emocionado ídolo canalla.