Finalmente, el premio Puskas fue para Wendell Lira, ganador del mejor gol del año. El brasileño se impuso a Lionel Messi y a Alessandro Florenzi. Cabe destacar que la Pulga, ganador de decenas de premios, jamás se llevó este galardón. Pero eso no es todo, sino que lo curiosa es la historia del vencedor, quien hace poco no tenía trabajo y gracias a la nominación de FIFA volvieron a emplearlo.
Cuando anotó el tanto con el Goianesa que le valió la nominación, Lira estaba en la Liga Regional de Brasil. Y eso no es todo, porque en el partido había solamente 342 personas. Después de esto fue desempleado, pero a partir de la trascendencia que cobró fue llamado por el Vila Nova, quien lo sumó para formar parte de la Serie B.
"Me ha cambiado la vida. La gente me conoce, quieren sacarse fotos y me piden autógrafos. Gracias a Dios ya tengo trabajo", expresó en su momento Lira. Ahora, en el momento de recibir el premio, utilizó la historia de David y Goliat para comentar sus sensaciones de este trofeo. Lo llamativo de esta historia es que el gigante Goliat era nada más y nada menos que Lionel Messi.