El libro científico que fascinó a Bill Gates

Con un vocabulario mínimo y dibujos detallados, Randal Munroe, la celebridad de internet por su webcomic XKCD, explica con sencillez desde las células animales hasta las plantas nucleares, desde los smarthphones hasta las placas tectónicas

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Hay gente que se pone triste si luego de trabajar durante años como robótico para la NASA no le renuevan el contrato. En cambio Randall Munroe vio la coyuntura como una oportunidad para dedicar su tiempo completo a su webcomic XKCD —cuyos temas van de las ciencias informáticas al amor, de la matemática a la cultura popular, de la filosofía al lenguaje— y en tiempo récord se convirtió en objeto de culto.

Lo más llamativo del fenómeno es que combina su masividad con seguidores que a su vez son objeto de culto, como el equipo de Google, que lo lleva Munroe a dar charlas a Googleplex; o la Asociación Internacional de Astronomía, que acaba de ponerle su nombre al asteroide 4942; o el actor Wil Wheaton de la serie The Big Bang Theory; o el autor del best-seller El Marciano, Andy Weir, en el que se basó la película interpretada por Matt Damon.

O Bill Gates, quien sigue su obra y destacó su último libro, a href="http://www.amazon.com/Thing-Explainer-Complicated-Stuff-Simple/dp/0544668251/ref=zg_bs_books_25" rel="noopener noreferrer" Thing Explainer: Complicated Stuff in Simple Words/a (El explicador de las cosas: Cuestiones complicadas en palabras simples) como a href="http://www.infobae.com/2015/12/08/1775021-los-mejores-libros-que-leyo-bill-gates-este-ano" rel="noopener noreferrer" uno de los mejores de 2015/a.

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"Es un concepto brillante", escribió Gates en la entrada "A Basic Guide for Curious Minds" ("Una guía básica para mentes curiosas") en su blog GatesNotes. "Si uno no puede explicar algo con sencillez, realmente no lo ha comprendido. Y Randall Munroe es el tipo perfecto para encarar un proyecto como este. Es un experto en robótica que trabajó en la NASA y ahora vive de dibujar la tira cómica para geeks XKCD y escribir libros". En realidad, una de las fuentes principales de ingresos de Munroe son las remeras con ilustraciones de XKCD.

Gates también elogió su libro anterior, What If? Serious Scientific Answers to Absurd Hypothetical Questions (¿Y si...? Respuestas científicas serias a preguntas hipotéticas absurdas), que se publicó en 2014 para un público de locos por la ciencia, pero se expandió mucho más allá de ese público: vendió 625.000 ejemplares.

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Escribió Gates sobre What If?: "La razón por la cual el enfoque de Munroe es una gran manera de aprender sobre la ciencia es que toma ideas que todo el mundo entiende de una manera general y entonces explora qué pasa cuando esas ideas se llevan a sus límites".

Citó uno de los ejemplos: "Si uno tiene un vaso literalmente medio lleno y medio vacío —la mitad superior con agua y la mitad inferior un vacío perfecto—, el vaso estalla y los pedazos vuelan hacia arriba. Pero Munroe no dice simplemente 'el vaso estalla'. Él recorre cada paso del proceso, de modo tal que uno entiende por qué el vaso estalla". Elogia también el humor al citar la conclusión del autor: "El optimista dice que el vaso está medio lleno y el pesimista dice que el vaso está medio vacío, y el físico se agacha".

El explicador de las cosas

Thing Explainer, que en su edición de papel tiene 64 páginas, es una serie de ilustraciones que con un vocabulario limitado a las mil palabras más comunes del idioma inglés, enseña qué son las placas tectónicas o las células del cuerpo humano, el microondas o la tabla periódica. Su primera tirada fue de 300.000 ejemplares a fines de noviembre, y desde su salida permanece en la lista de más vendidos de Amazon (número 25 en la lista general y número 1 en la de Ciencias).

"La razón por la cual el enfoque de Munroe es una gran manera de aprender sobre la ciencia es que toma ideas que todo el mundo entiende de una manera general y entonces explora qué pasa cuando esas ideas se llevan a sus límites".

Los títulos de los capítulos dan cuenta de su enfoque: "Casa espacial compartida (Estación espacial internacional)", "Las pequeñas bolsas de agua de las que estamos hechos (Células animales)", "Edificio de energía hecha de metal pesado (Reactor nuclear)", "Bolsas de cosas en nuestro interior (El torso humano)", "Cajas que hacen que la ropa huela mejor (Lavadora y secadora)", "Debajo de la tapa frontal de un automóvil ("Motor"), "Bote aéreo con alas que giran (Helicóptero)", "Habitación que se eleva (Ascensor)", "Bote que va bajo el agua (Submarino)", "Rocas grandes y chatas sobre las que vivimos (Placas tectónicas)", "Máquina para incendiar ciudades (bomba nuclear)", "Cajas de energía (Baterías)", "Caminos altos (Puentes)", "Computadora plegable (Laptop)", "Mundos alrededor del sol (Sistema solar)", "Palos para escribir (bolígrafo y lápiz)", "Computadora de mano (teléfono inteligente)", "Colores de la luz (Espectro electromagnético)", "Las partes de las que están hechas todas las cosas (Tabla periódica)", "Cómo contar cosas (Unidades de medida)", entre otros.

En la "Página antes de que el libro comience (Introducción)", Munroe aclara por qué eligió ese camino: "Para realmente aprender sobre las cosas, uno necesita ayuda de otras personas, y si uno quiere entender a esas personas necesita saber qué quieren decir con las palabras que usan. Uno también necesita saber cómo se llaman las cosas de manera tal que puede hacer preguntas sobre ellas. Pero hay una gran cantidad de otros libros que explican cómo se llaman las cosas. Este libro explica qué hacen las cosas".

Cada capítulo consiste de una ilustración, una introducción y explicaciones breves de distintos aspectos del tema que salen con flechas de diferentes puntos del dibujo.

En "Las pequeñas bolsas de agua de las que estamos hechos", por ejemplo, se anticipa: "Todo lo que tiene vida está hecho de pequeñas bolsas de agua. Algunos seres vivos están hechos de sólo una bolsa de agua. Esas cosas son por lo general demasiado pequeñas para que se las pueda ver. Otras cosas están hechas de un grupo de bolsas unidas. El cuerpo es un grupo de muchas y muchas de estas bolsas que trabajan juntas para leer esta página". La introducción continúa, y luego se muestra el dibujo de la célula, de la que salen flechas que indican partes o funciones.

Por ejemplo, en "Edificio de energía hecha de metal pesado", dos flechas comprenden las dos zonas —"Zona del metal caliente" y "Zona de la Energía"— del edificio, y se explica: "El edificio retiene el metal y hace energía. Entonces se ingresa agua, y se utiliza el metal para tratar el agua, y de ese modo se crea energía del agua caliente. Al lado se ve el "Edificio de enfriado", cuya flecha guía a la explicación: "Luego de haberla usado, el agua está muy caliente. Se la pone en este edificio para dejar que se enfríe así no está demasiado caliente cuando se la regresa al mar. El agua también se vierte en el aire, donde cae como lluvia. Al caer, el aire a enfría. Esto calienta el aire, lo cual lo hace ascender y nuevo aire frío ingresa del exterior para ocupar su lugar".

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La virtud de la sencillez

Ya en XKCD —nombre que nada significa: son letras que no existen en ninguna palabra del inglés en ese orden, y por eso es fácil de hallar en buscadores— Munroe había empleado este método para explicar el cohete Saturno V: ilustraciones y pocas palabras que combinan ciencia y humor. "En algunos puntos, esto crea pasajes de una claridad tan deslumbrante que uno se olvida que alguna vez hubo algo difícil de explicar sobre estos fenómenos", calificó el diario inglés The Guardian.

Su nuevo libro es una sucesión de afiches de 23cm por 28cm que permiten apreciar la ilustración en su conjunto (una especie de plano del tema) y detenerse en las explicaciones de sus partes o mecanismos, más sencillas de leer que de escribir: al limitarse a un vocabulario común de mil palabras, el autor da cuenta de la energía nuclear, por ejemplo, sin usar el término uranio. "El límite de palabras es divertido", dijo al diario estadounidense The New York Times, "porque nos fuerza a pensar más sobre un tema".

Eso mismo elogiaron los críticos. Dijo Stephen Shankland en CNET: "Los límites pueden ser algo bueno. Shakespeare triunfaba dentro de la cadencia poética cantarina del pentámetro yámbico, y la fotografía en blanco y negro puede captar ánimos y profundidades ausentes en las de color. Los límites en Thing Explainer ofrecen una mirada fresca sobre los temas, aún si uno ya entiende la plomería de una casa y el espectro electromagnético". Y Peter H. Gleick escribió en The Huffington Post.

"Aquellos que trabajamos para tratar de entender y de hablar sobre cómo funciona el mundo muchas veces utilizamos muchas palabras de más, o palabras grandes, o palabras difíciles, que al final fracasan en el intento de ayudar a que otros aprendan cosas importantes".

Quizá lo más fascinante del libro es que con esa sencillez —la misma que da tono a sus tiras, incluyen desde códigos de programación hasta la quimioterapia de la novia de Munroe— permite aprender algo sobre cosas tan cotidianas que las personas están acostumbradas a ser, tener o usar, pero cuya mecánica no siempre conocen: las células del cuerpo, el teléfono inteligente, las estrellas en el cielo de la noche, las computadoras, los árboles.

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