El tubo de pegamento del tamaño de un dedo, con el que siempre viaja Maria Pereira, podría contener la solución a uno de los problemas más antiguos de la cirugía: cómo cerrar las heridas en elbr/cuerpo sin dañar el cuerpo mismo.
"La innovación en ciencia es la clave para mejorar la vida de las personas ", señaló a la revista Time la mujer de 30 años de edad, quien se crió en la ciudad portuguesa de Leiria y se trasladó a París en octubre de 2013 para unirse a Gecko Biomedical. La compañía cerró el año 2015 con una recaudación de 11 millones de dólares para adelantar el trabajo en colas quirúrgicas y parches para el cierre de heridas.
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