La tentación es el camino más problemático para alguien que intenta bajar de peso y le cuesta controlarse con la comida. Se busca la fuerza en el compromiso pero se pierde otro tanto en la voluntad. "Siempre aconsejo que hay que intentar llevar un plan alimentario saludable con otra persona, para evitar dejarlo ante la primera comida que tiente a la persona", contó la licenciada en nutrición, Liliana Grimberg (MN 978), coordinadora del área de nutrición del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna; "siempre acudiendo a un profesional que realice el plan adecuado para cada persona", explicó la doctora.
Planificar y programar todas las comidas es sinónimo de no dejar nada librado a la espontaneidad. "Es importante que el mensaje no sea contradictorio. Es decir, que haya decisiones y no imposiciones", dijo la doctora Grimberg. En esta misma línea, diagramar con capacidad los eventos futuros (teniendo en cuenta los riesgos, las expectativas y los cuidados) es sumamente importante, porque aquí tampoco se estará dejando nada librado al azar. "Hasta los horarios de llegada y de partida hay que controlar, porque uno -a partir de allí- es consciente de la cantidad de horas que faltan para la próxima comida", agregó Grimberg.
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