Cómo influyen los cambios de ánimo para cumplir con la dieta

Desayunar todos los días, respetar las comidas y evitar el alcohol son algunos pasos fundamentales

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La tentación es el camino más problemático para alguien que intenta bajar de peso y le cuesta controlarse con la comida. Se busca la fuerza en el compromiso pero se pierde otro tanto en la voluntad. "Siempre aconsejo que hay que intentar llevar un plan alimentario saludable con otra persona, para evitar dejarlo ante la primera comida que tiente a la persona", contó la licenciada en nutrición, Liliana Grimberg (MN 978), coordinadora del área de nutrición del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna; "siempre acudiendo a un profesional que realice el plan adecuado para cada persona", explicó la doctora.

Planificar y programar todas las comidas es sinónimo de no dejar nada librado a la espontaneidad. "Es importante que el mensaje no sea contradictorio. Es decir, que haya decisiones y no imposiciones", dijo la doctora Grimberg. En esta misma línea, diagramar con capacidad los eventos futuros (teniendo en cuenta los riesgos, las expectativas y los cuidados) es sumamente importante, porque aquí tampoco se estará dejando nada librado al azar. "Hasta los horarios de llegada y de partida hay que controlar, porque uno -a partir de allí- es consciente de la cantidad de horas que faltan para la próxima comida", agregó Grimberg.

El no excederse con la comida es decirle sí al cuerpo y a la buena salud. "Es importante monitorear los discursos absolutistas que se hace uno mismo: 'Siempre estuve a dieta, nunca pude controlarme'. Error. Hay que erradicar ese tipo de mensajes", opinó la nutricionista.

Qué hacer y qué no en una dieta

No saltear comidas

Dejar de hacer alguna de las comidas principales no contribuye a la pérdida de peso, todo lo contrario. Mejor, organizarlas con una diferencia horaria.

Tomar suficiente líquido

Hay que ingerir, por día, al menos tres litros de líquidos como agua, soda, las aguas saborizadas sin azúcar o las gaseosas light. Lo mismo ocurre con los líquidos calientes como los caldos, las sopas de verduras y las infusiones (café, té o mate).

Limitar el consumo de alimentos diet

En general todos los alimentos diet proporcionan menos azúcar, grasas y calorías que la versión original, pero no son libres de ellos. Se pueden incluir moderadamente

Incluir verduras

Todo plan de descenso de peso debe ser rico en fibra. Debemos incorporar dos platos chicos de hortalizas crudas y cocidas en cada comida

No comer rápido y apurado

La forma de comer es un punto clave. Hay que aprender a disponer del tiempo necesario para cada comida, comer sentado, concentrado en el plato, con cubiertos (evitar comer con la mano), con una buena masticación, tomando bocados pequeños y sin distracciones (mirar TV, trabajar, hablar por teléfono o manejar).

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No saltear el desayuno

Saltear la primera comida del día produce una disminución del azúcar en sangre y ocasiona más hambre Esto aumenta el tamaño de las porciones

Reducir el consumo de sal

Si bien es cierto que la sal no aporta calorías, el exceso provoca retención de líquidos y aumenta el riesgo de hipertensión arterial, de enfermedades cardio y cerebrovasculares. Las especias y hierbas aromáticas proporcionan sabor a las comidas y son saludables.

Evitar el picoteo entre comidas

Son calorías que no se registran y desordenan las comidas del día.

Incluir el aceite en las comidas

Es importante incluir el aceite en el plan porque tiene sustancias necesarias para el organismo, porque ayuda absorber las vitaminas (A, D, E, K). Siempre deberá ser medido.

No a los alimentos adictivos

Encontramos en este grupo todas las harinas refinadas azucares, chocolate, quesos, carnes grasas y sal. Como son adictivos nos despiertan ganas de seguir comiendo.

Asesoró: Liliana Grimberg (MN 978), coordinadora del área de nutrición del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna.