Mauricio Macri esperó que su rival, Daniel Scioli, admitiera la derrota electoral para dar su primer discurso como presidente electo, donde prometió un "cambio de época" para todos los argentinos. Visiblemente emocionado y exultante, el nuevo jefe de Estado de los argentinos comenzó agradeciéndoles a dos de sus principales aliados políticos. Ernesto Sanz y Elisa Carrió.
Asimismo, el mandatario electo envió un mensaje a la comunidad internacional en el que los los instó a trabajar en conjunto y cooperación mutua. "Quiero decirles a los hermanos de Latinoamérica y al resto del mundo que queremos tener buenas relaciones con todos los países y trabajar con todos. Sabemos que el pueblo argentino tiene mucho que darle al mundo", remarcó.
Macri le dedicó algunas palabras a los votantes que en esta oportunidad no lo acompañaron. "Yo estoy acá porque de verdad recorriendo el país, entrando a sus casas y viendo la realidad me despertó la convicción en cada uno de los argentinos y le pido especialmente a aquellos que no nos votaron, que se sumen. Que la Argentina necesita que desarrollemos nuestra capacidades. Esa Argentina la vamos conseguir si cada uno encuentra el camino del desarrollo y del progreso y yo estoy para ayudarlos a encontrar ese desarrollo personal. Esa es mi tarea", dijo.
"Sé que muchos que nos miran por TV se fueron a dormir pensando si era verdad que con nuestros votos íbamos a cambiar la historia y lo hicimos. Le pido a Dios que me ilumine para ayudar a cada argentino de encontrar su forma de progresar y de ser feliz. Yo estoy acá porque ustedes me llevaron hasta este lugar", finalizó.