Como marca japonesa, Honda era una de las compañías que tenia que lucirse en el Salón de Tokio. Por eso hizo debutar ante el público el Clarity Fuel Cell. Se trata de un nuevo vehículo ecológico que se perfila como una novedosa opción dentro de los eléctricos que obtienen energía a través del hidrógeno.
El Clarity Fuel Cell tiene una carrocería con un diseño aerodinámico que mide 4,90 metros de longitud, 1,88 m de ancho y 1,48 m de altura, mientras su interior está configurado para trasladar hasta cinco personas.
Mecánicamente usa un motor eléctrico, que junto a la celda de combustible se ubican bajo el capot, como en un auto convencional. El propulsor eroga 177 CV y se alimenta de la electricidad producida por la celda que es almacenada en una batería de iones de litio.
La celda tiene una densidad energética de 3,1 kW/l. Según la marca, los canales separadores del cátodo tienen un diseño especial para mejora la difusión del oxígeno y el drenaje del agua. Esto es importante dada la reducción en grosor de las celdas, que en el caso del Clarity Fuel Cell son un 20% más finas que las del FCX Clarity.
El hidrógeno se almacena a 700 bar en un depósito que se pueden llenar en aproximadamente 3 minutos y que brinda una autonomía de hasta 700 kilómetros. Ofrece dos modos de conducción: Normal y Sport. El primero está pensado para lograr el mejor equilibrio posible entre prestaciones y eficiencia, mientras que el segundo da prioridad a las mejores prestaciones posibles.
Además, Honda asegura que el Clarity Fuel Cell puede actuar también como una planta de energía móvil. Es decir, puede generar, almacenar y producir electricidad para utilizar externamente como si fuera un generador, ideal para cuando llegan los cortes en veranos.
El Clarity Fuel Cell llega para remplazar al FCX Clarity y rivaliza directamente con el Toyota Mirai. En Japón se empezará a comercializar a principios del año que viene, y posteriormente llegará a algunos mercados europeos.