Trabajadores de La Litoraleña tomaron la fábrica: denuncian despidos y "vaciamiento"

Permanecen desde hace dos meses en el interior de la planta, ubicada en Chacarita. La firma despidió a 32 empleados que reclamaban salarios atrasados

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Télam
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Está el edificio, están las máquinas, están los empleados. Pero la fábrica de pastas y tapas para empanadas La Litoraleña no produce y los trabajadores no cobran sus salarios. El conflicto no es nuevo, pero a medida que pasan los días la situación empeora. Primero lidiaron con los sueldos atrasados, pero ahora hace ya más de dos meses que no tienen ningún ingreso y los dueños no cumplen con los pagos. Como toda respuesta, llegaron 29 telegramas de despido, que se sumaron a otros tres anteriores, todos "con causa" y sin indemnización alguna. Por eso, los daminificados decidieron tomar la planta de Girardot 345, en el barrio porteño de Chacarita, a la espera de una solución.

"Esto ya viene de antes, siempre fueron problemáticos para pagar", cuenta Luis Baini, delegado de La Litoraleña, a Infobae. Desde el 28 de octubre, unos ochenta trabajadores permanecen día y noche en el interior de la planta "cuidando que no se lleven nada", porque, según denuncian, los dueños de la firma Deconti, planean "un vaciamiento".

Fundada en 1971, la empresa Deconti fabrica pastas frescas, piononos, tapas de empanadas y de pascualinas bajo dos marcas: La Litoraleña y Doñamasa.

"Acá se vendía, se exportaba. Hasta hace una semana atrás producíamos, pero no nos pagaban. Agotamos todas las instancias en el Ministerio de Trabajo, pero nunca querían pagar a término. Con una remuneración de 12 mil pesos mensuales, nos daban 700 pesos por semana", relata Baini, representante gremial de unos 115 trabajadores, aunque "algunos ya se fueron", comenta, agotados por la situación apremiante en sus hogares.

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Jugaban con el desgaste de la gente porque querían reducir el personal en un 40 por ciento.

Yo le dije al dueño,

Rodolfo Deconti

, que si quería hacer eso tenía que pagar las indemnizaciones correspondienres, pero hacen este juego para que la gente se vaya sola y no tener que pagarles", sostuvo el delegado.



Según informaron los trabajadores en una conferencia de prensa realizada el lunes, la firma está concursada, con

un pasivo de 83,5 millones de pesos y una deuda a la AFIP de 17 millones de pesos

.


"Además tiene una deuda con la Mutual 12 de Enero, por una estafa que nos hizo a partir de unos créditos que sacamos: nos descontaban de nuestros haberes pero no pagaban", explicó Baini.



"No podemos trabajar para un patrón que quiere que trabajemos gratis. Encima han despedido gente de más de 30 años con causas inventadas.

La única causa que hay acá es que son unos estafadores

", dijo Baini a este medio.



Los compañeros despedidos permanecen también en la fábrica a la espera de que se resuelva su situación. La intención es crear una cooperativa y poner la fábrica a producir cuanto antes, pero no cuentan con la materia prima necesaria.



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El abogado de los trabajadores, Afaliva Dinani explicó que los 29 trabajadores recibieron sus telegramas de despido el pasado viernes 30 como toda respuesta a la reunión mantenida con el empleador, donde se le planteó

"el pago inmediato de uno de los salarios y el establecimiento de un cronograma de pago para completar los otros dos adeudados"

,

manifestando así su "vocación de diálogo". Sin embargo, el dinero nunca llegó.



Los trabajadores de La Litoraleña recibieron apoyo de legisladores porteños y comuneros, así como de referentes del gremio ATE, de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (Facta), de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT), de distintas organizaciones políticas y de otras empresas recuperadas como la parrilla Los Chanchitos, La cacerola, La Casona, Mangiatta, La Soleada, Bauen, Pinturas Continente, Perseguidores, Mundo Nuevo, El zócalo, Pupore, entre otras. "Nos están ayudando desde otras cooperativas para llevar adelante esta lucha, pero necesitamos una solución de fondo.

Hay una necesidad inmediata: las heladeras están vacías y nuestros chicos no tienen para comer.

Le estamos pidiendo al gobierno que nos dé una mano para poder salir adelante", sostuvo Baini.