En 1887 se establece el límite físico entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires y para demarcarlo se decide una traza por la que se construirá un camino de 100 metros de ancho. Así nació la Avenida General Paz.

El 8 de junio de 1937 comenzaron las obras que serían inauguradas 4 años más tarde, el 5 de junio de 1941. Entre 1971 y 1973 con algunos cambios, la avenida comenzó su adaptación al nuevo concepto de autopista urbana.

En 1996 se iniciaron las obras para convertir a la avenida en una verdadera autopista. Y en 2000 se inauguró la última obra que convierte a la avenida en autopista. A partir de ese año se realizaron varias obras de ampliación que la ubican como la autopista más transitada de la Argentina.

Además, se construyeron en empresas metalúrgicas de la provincia de Santa Fe y se fabricaron en módulos para permitir el transporte en camiones hasta el pie de la obra.

Cuatro de los puentes se montaron sobre un sistema que nunca se utilizó en la Argentina, lo que permitió realizar los movimientos milimétricos sin peligro.

La ampliación

Para lograr la ampliación a cuatro carriles desde Acceso Norte a Acceso Oeste, fue necesario el ensanche de puentes existentes, la construcción de dos puentes nuevos y el reemplazo de otros cinco por nuevas estructuras. Asimismo, la adecuación de cruces y distribuidores, nuevos pasarelas peatonales y nuevas tramas de entrada y salida.

Desde el diseño hasta el control de calidad y el montaje, este fue el resultado de más de 40 empresas argentinas. Se trabajó durante 30 meses. La inversión fue de 1.200 millones de pesos y generó más de 1.000 puestos de trabajo.