Luego de una ingesta de calorías en el cuerpo se vuelve a estar desesperado por comer algo. La panza hace ruido y la mente no entiende por qué se está experimentando de nuevo la sensación de tener hambre.
El abuso del consumo de alimentos con alto índice glucémico tendría efectos directos en nuestro apetito y por lo tanto puede ser causal de sobrepeso, debiendo ser restringidos y reservados para los momentos del día adecuados, en base a nuestras necesidades de entrenamiento. Un buen desayuno debería incluir: huevos, frutas, licuados y yogur.
¿Qué comer, entonces? Carbohidratos en su justa medida, con un poco de fibra, lácteos y el aporte de la avena, frutos secos y frutas. Una de las mejores frutas para comer por la mañana es el pomelo, beneficioso por su sabor ácido y sus propiedades quema grasa. Es fundamental incorporar pan con semillas o integral. En las infusiones, el mate, té y café son los permitidos.
El hambre post desayuno
La primera ingesta del día tiene que tener alrededor de 300 a 400 calorías. Si se busca perder peso, es fundamental no superar el límite de las 300; en cambio, si se quiere mantenerlo, se tendría que comer entre 350 a 400 calorías. Esta cantidad de alimentos genera que se llegue bien al almuerzo.
Cada comida tiene que tener proteínas. Los carbohidratos dan energía y las grasas saturadas ayudan a completar la porción, pero es necesario consumir al menos entre 13 y 20 gramos de proteína en cada comida. Entre 40 y 55 gramos de carbohidratos y entre 10 y 15 gramos de grasas. Agregar fibra al desayuno produce saciedad y eso es positivo.
Malos hábitos
Tostadas de pan blanco, manteca, quesos, panqueques, cereales, galletitas y la lista puede ser interminable. Estas opciones de desayuno son muy populares pero no son las más recomendadas ya que no poseen los nutrientes esenciales. Contienen mucha azúcar, son muy altas en calorías y no aportan las proteínas necesarias.
Dolor de cabeza, fatiga, cansancio, estrés: todos ellos llevan a querer comer más, pero hay que entender que esos síntomas aparecen por otras razones y no especialmente por tener hambre. Estar más hambriento significa que se tiene que dormir más, que estás deshidratado, el consumo abundante de azúcar o la disminución de la azúcar en la sangre. Realmente hay que pensar si tenemos hambre o si solo estamos aburridos.
Más Noticias
Resultados Baloto y Revancha 16 de marzo: números ganadores del último sorteo
Como cada lunes, aquí están los ganadores del sorteo Baloto

“Sabremos quiénes son realmente progresistas”: Margarita Rosa de Francisco apoya propuesta electoral en Colombia
La actriz Margarita Rosa de Francisco respaldó en redes una propuesta para que varios candidatos presidenciales renuncien y apoyen a Iván Cepeda, con el objetivo de consolidar una candidatura única

Marcos, estudiante de veterinaria: “Mucha gente confunde un perro agresivo con uno aterrado”
Entender esta diferencia en fundamental para aplicar estrategias más eficaces para ayudar al animal

Resurgen comentarios de Christian Nodal sobre el esfuerzo de Ángela Aguilar por integrarse a la vida de su hija
En una entrevista de 2025, Nodal explicó que Ángela lo impulsa a mantener presente a Inti y que incluso remodeló su casa para recibirla

El Supremo confirma la sanción de 2.000 euros a una jueza de instrucción por insultar al resto de funcionarios: “Aquí van a rodar cabezas”
La sentencia ha confirmado la sanción impuesta por el CGPJ, ya que las actuaciones evidencian un “absoluto desprecio” por las normas básicas de respeto en el entorno judicial
