Serena Williams ya es leyenda. Surgió a la sombra de su talentosa hermana, Venus, pero de a poco fue superándola hasta convertirse en una de las mejores jugadoras de todos los tiempos.
Serena sigue un entrenamiento estricto, aunque poco ortodoxo: el baile es una de sus herramientas principales para mantener la forma y para estilizar practica una combinación de yoga antigravedad, pilates y pole dance.
En sus inicios en el circuito de la WTA, Serena era conocida como 'la menor de las Williams', no solo por tener una hermana mayor, sino también porque el físico de Venus era mucho más grande.
"Cuando era joven, pensaba que debía 'construirme' más como una atleta: alta y delgada. Pero después, la gente de mi edad comenzó a acercarse para decirme 'amo la forma en que lucís'. Ellos se relacionaban de manera positiva con quien era yo y eso fue realmente motivante", explicó en una entrevista a la revista Fitness.
"Entonces, aprendí a estar orgullosa de mis curvas y abracé el tamaño de mis pechos y mi cola. Todo se trata sobre amar quién es uno y aceptar la hermosura que cada uno tiene".
En 1999, Serena debió abandonar los courts debido a los problemas de salud que le traía la continuidad de partidos. Fue en esa época cuando buscó alternativas para moverse, sin forzar en demasía sus músculos.
"Empecé a bailar porque no podía afrontar un entrenamiento regular. Empezamos a inventar movimientos y fue muy divertido. Ahora corro por 10 minutos y después... a bailar", recordó.
"Es importante mezclar. Comencé corriendo, pasé a la bici y hasta hice caminata elíptica. Eso no funcionó muy bien, me cansaba de puro aburrimiento. Entonces, intenté con el yoga".
"Simplemente me divierto. No soy una gran fanática del ejercicio. Las rutinas clásicas como correr y andar en bicicleta suelen agotarme mentalmente más que otras. Hay tantos deportes que ayudan a mantener un buen estado físico que pensé: 'No necesito correr 30 kilómetros para estar en forma, déjenme probar algo más' y ¡funcionó!", dijo Serena a la BBC.
"Bailar es mi mejor plan de ejercicio. Solía boxear... y ahora estoy bailando un montón. Es un estilo contemporáneo, no sé cómo describirlo. Son solo un montón de movimientos. No es ni súper rápido, ni muy lento, solo algo lento. Además, a veces le sumo mucho trabajo en el piso".
Para Serena bailar no es solo un método de entrenamiento o un hobby de sus ratos libres, sino una pasión que se mezcla con el tenis. Tanto es así que se unió a un grupo de baile.
Mucho se especuló sobre la figura de Serena, algunos llegaron a acusarla de "masculina" por sus fuertes brazos, espaldas y piernas. Durante la previa del último torneo de Wimbledon hasta llegó a recibir comentarios negativos en las redes sociales, pero tuvo quien la defendiera: JK Rowling.
Luego de que un troll sostuviera un ataque sistemático contra su figura, la autora de Harry Potter posteó: "Sí, mi esposo luce justo como ella en un vestido. Eres un idiota".
Serena es la única tenista en conseguir dos Golden Slam en carrera, en single como en dobles –junto a Venus; es decir, a lo largo de su trayectoria se coronó en los cuatros torneos más importantes del circuito del tenis (Australia, US Open, Wimbledon y Roland Garros) y obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. En total, hasta noviembre de 2015, ganó 36 títulos de Grand Slam: 21 de ellos individuales, 13 en dobles femeninos y 2 en dobles mixtos (con Max Mirnyi).
Con 34 años, la muchacha oriunda de Michigan ostenta el récord de haber permanecido en el primer puesto del ranking de la WTA durante más de 200 semanas.
Antes del último Wimbledon, Serena subió a las redes sociales un dubsmash, con una coreo junto a amigos con una de las canciones de La Novicia Rebelde (The Sound of Music).
Como no podía ser de otra manera, una vez finalizado el torneo volvió a mostrar sus dotes en la pista junto al campeón masculino Nole Djokovic.