La legisladora Laura Montero reconoció que en la convención de la UCR que se realizó en Gualeguaychú votó en contra de una alianza del radicalismo con el PRO, pero consideró que el panorama es diferente ahora: "En Mendoza llevamos adelante una estrategia muy potente de alianzas para pelear la gobernación y lo conseguimos. Tenemos que ser capaces de armar algo similar a nivel nacional, pero para eso los dirigentes deben tener gestos de humildad", indicó. La frase pareció dirigida a Mauricio Macri, quien se impuso con holgura en la interna de Cambiemos, en la que fue derrotado el senador Ernesto Sanz.

Montero opinó que Macri "no actuó con la prudencia necesaria para enfrentarse a un poder tan fuerte como el del kirchnerismo". Y apuntó: "Ahora empieza otra etapa en la que hay que ser pragmáticos y ver de qué manera conseguimos más alianzas para tener chances de llegar a un ballottage". Sin embargo, no profundizó en cómo podría avanzarse.

Consultado sobre el rol de Daniel Scioli en el oficialismo, la senadora dijo que lo ve "muy condicionado, más allá del discurso actual en el que habla de hacer cambios". Y observó que su compañero de fórmula, Carlos Zannini, "es el autor de casi todos los proyectos de este gobierno".

"Con esta administración sufrimos todo tipo de avasallamiento, hay una degradación muy grande del orden institucional, tenemos caída de la actividad, del empleo, y ni hablar de la destrucción de las economías regionales", indicó.

En otro orden, la legisladora advirtió sobre los problemas financieros que atraviesan las provincias. "El Estado nacional recauda más por la inflación, pero después reparte en forma totalmente discrecional y ahí es donde perdemos nosotros".

En el cierre de la entrevista, Montero también habló de la actualidad de la UCR, que obtuvo una victoria resonante en Mendoza, pero que quedó desdibujada en el orden nacional: "Vamos a tener buena presencia en muchas legislaturas provinciales y vamos a ser muy importantes para fiscalizar la elección, porque somos el único partido de oposición con presencia nacional. Pero mi vocación es trabajar para que el radicalismo vuelva a ser una opción de poder y gobernar la Argentina. Somos un partido con 110 años de historia".