A poco de iniciar su carrera como entrenador, Marcelo Gallardo desembarcó en River y los éxitos no dejaron de acompañarlo. Cambiándole por completo la identidad al equipo, el 'Muñeco' logró cortar con la sequía internacional de 17 años al conquistar la última Copa Sudamericana. Sin embargo, ahora no podrá estar bien de cerca en lo que será quizá su mayor desafío como técnico: la definición de la Copa Libertadores, en la que el 'Millonario' intentará levantar el trofeo luego de casi dos décadas.
Sin embargo, más allá de la congoja y bronca que le significa al entrenador perderse semejante encuentro y tener que observarlo desde el palco estando incomunicado, sabe bien que tiene en quien confiar ciegamente cuando la 'Banda' salte al campo de juego a disputarse la gloria continental con Tigres (desde las 22). Se trata nada más ni nada menos que de Matías Biscay, su fiel ladero y amigo íntimo desde los 13 años.
El ayudante de campo de 41 años -apenas dos más que el técnico- conoció a Gallardo en las Inferiores iriverplatenses/i, donde entablaron "una relación casi de hermandad", según supo reconocer el propio DT. Biscay, hijo del ex árbitro Juan Carlos, supo desempeñarse como mediocampista y vistió la camisetas de River, Huracán, Lugano de Suiza y Compostela de España; poniéndole fin a su carrera futbolística a los 27 años.
Siendo fuente de consulta imprescindible para el 'Muñeco', hay versiones que indican que su palabra fue fundamental para que el DT optara por poner a Germán Pezzella de delantero en el Superclásico del pasado año, que terminó con el gol del defensor para decretar el 1-1 ante Boca.
Ahora, el ayudante afrontará su tercer partido reemplazando a su amigo Gallardo, ya que también debió hacerlo cuando expulsaron al técnico por insultar al árbitro en la visita de River a Juan Aurich por la Fase de Grupos del certamen continental. En sus primeras dos experiencias cosechó empates (1-1 con Juan Aurich y 2-2 ante Tigres), mientras que ahora buscará meterse en la historia grande de la entidad de Núñez quedando señalado como el que hombre que estuvo pegado a la línea de cal el día de la definición.