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No sufre la esquizofrenia del fallecido John Nash y tampoco creó aún ninguna teoría revolucionaria como la "Teoría de Juegos". Sin embargo, existen varias coincidencias que los asemeja: la pasión desenfrenada por la matemática, la enfermedad y la inteligencia. El caso de Daniel Tammet recorre el mundo y ya hay varias universidades e instituciones que apuestan a su carisma y su increíble capacidad mental. El joven británico sufre de epilepsia, sinestesia, síndrome de Asperger y síndrome del Sabio, que le permitió llegar a recitar 22.514 decimales del número pi y hablar once idiomas.

Desde chico sabía que era "diferente" con simplemente mirar a sus ocho hermanos. Por la sinestesia, él podía percibir involuntariamente diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo, como por ejemplo sentir un sabor dulce al tocar un objeto determinado. Ese efecto, que el común solo puede alcanzar con drogas psicodélicas, es parte de su vida. "Veo el mundo en números. Por ejemplo, para mí el 1 es muy brillante, el 2 se mueve de derecha a izquierda, el 6 es muy pequeño (como un orificio) y el 9 es grande e intimidante", precisó en un documental tras subrayar que ve hasta 10 mil números con formas distintas.

Su facilidad en el desarrollo de cálculos complejos, lo llevó a presentar en Europa su reciente libro "La poesía de los números", de la editorial Blackie Books. Allí, el matemático explica cómo empezó su devoción por el número pi y cómo contemplaba los miles de dígitos impresos en más de una veintena de páginas "como los pintores contemplan sus paisajes favoritos", y al igual que un pintor empieza un cuadro con una pequeña pincelada, él empezó a retener decimales hasta que "fue emergiendo progresivamente un paisaje numérico".

Su historia de vida trascendió en el mundo cuando escribió "Nacido en un día azul (Born on a Blue Day)", que relata cómo la epilepsia, la sinestesia y el síndrome de Asperger lo acompañaron durante toda su infancia, en la fue examinado por científicos del Centro de Investigación del Cerebro de California quienes le diagnosticaron el "síndrome del autismo savant".

A su vez, abordó temas como las raíces numéricas de determinadas estrofas y versos, curiosidades estadísticas, anécdotas históricas y literarias relacionadas con las matemáticas, las diferentes formas de contar en distintos idiomas y ciertas particularidades del ajedrez. En "El arte de las matemáticas", Tammet teoriza concluye que "el mundo necesita artistas", lo que incluye a los matemáticos pues cuando uno de ellos "atisba en su despacho algo que hasta la fecha resultaba invisible, está a punto de transformar en luz la oscuridad".

Por su sorprendente inteligencia, el británico participó dos veces en el Campeonato Mundial de Memoria en Londres bajo su nombre de nacimiento, colocándose 12º en 1999 y 4º en 2000. En 2002, lanzó su página web Optimnem, que ofrece cursos de idiomas.

Tammet fue quien inspiró el documental inglés "El chico del cerebro increíble", siendo la primera emisión del canal Five Channel. El mismo mostraba su impresionante habilidad para recitar los decimales de pi, su habilidad para estudiar lenguas en tiempo récord y su encuentro con Kim Peek (recordaba el 98% de los 12.000 libros que había leído), quien inspiró el personaje de Raymond Babbit, protagonizado por Dustin Hoffman, en la película Rain Man. Durante el show, Peek abrazó a Tammet y le dijo, "Algún día, serás tan grande como yo", a lo que el joven contestó: "Eso es un cumplido maravilloso, una meta a alcanzar".


El encuentro de Daniel con Kim Peek