Andrea Pietra: "Hacer cine fue un viaje profundo y difícil"

Acaba de estrenar la película "Tuya", basada en la novela de Claudia Piñeiro, y está a punto de volver a la TV con "La Leona". En esta charla a fondo con Infobae habla sobre la maternidad, cómo fue adoptar en Haití y asegura que en la Argentina "no se piensa en el niño"

Cuando la tuve en mis brazos. Creo que ahí se siente mamá todo el mundo. Por lo que hablo con amigas una es mamá cuando está el bebé. Cuando está embarazada no es mamá, está gestando un bebé. La mamá es la mamá de todos los días, la que te cuida, te da de comer, te duerme, te alimenta. Un hijo es la persona que ocupa tu cabeza para siempre. Es alguien que nunca más va a dejar de estar en mis pensamientos, ocupa mi 90 por ciento de pensamientos y soy avara, te diría el 99 por ciento

La tendrían que modificar, dijeron que lo iban a hacer. No sé si hay tantos niños judicializados como para ser adoptados, pero hay muchos niños en orfanatos que por años están en cunas cuando no tendrían que estar en cunas, ya no da abasto la gente para acariciarlos, para mirarlos, para hablarles. Van quedando, y año tras año se van bloqueando. Un niño lo que más necesita es amor. Hay que agilizar todo porque esta cosa de que porque lo visita un familiar una vez por año no son adoptables, está mal. No se piensa en el niño. Generan niños que después van a quedar ahí, abandonados como adultos. Está mal no poder crecer con lo básico. Hay mucha gente que quiere tener un hijo y que estaría dispuesto a eso, pero hay tanta cosa, la guarda... Haití es un país en el que los niños mueren si se quedan, entonces se agiliza. Es mucho más rápido el trámite y además tienen una adopción plena. Los padres no van a sufrir un reclamo después de siete meses de tener un niño. Acá puede pasar eso y a veces los reclamos son tremendos porque son para que vuelvan a un lugar para que se los maltrate.

Un año y medio.

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Muchísimas veces. Yo la conocí acá porque no sabía cuánto iba a durar el trámite. Estaba haciendo "Agosto" y la verdad que si iba a Haití no iba a volver. Pero Daniel iba diez días, volvía una semana, estaba diez días, volvía una semana.

Sí. Yo entregué mi carpeta que la hice acá en Argentina, con todos los controles que son arduos porque te analizan de arriba a abajo y te dan vuelta. La traduje al francés, la selló la Cancillería y la envié al orfanato. Cuando llegó, me asignaron a mi hija.

Hermoso. El encuentro de todos los días es hermoso. Es el amor más profundo, es una alegría total. Disfruto mucho. Tengo una hija muy hermosa... La hija que tenía que tener. Espero que yo sea para ella la madre que tenía que tener.

Sí, ya está muy hablado, por supuesto.

Saqué el foco de algunas cosas a las que le daba mucha bola, me hacía problema y me dejaron de parecer tan importantes. La pérdida de mi madre también me hizo enfocar de nuevo en otro lugar. Como tomar conciencia de que hay cosas que uno va cargando en la vida que no hace falta cargar, que no son necesarias, que no modifican nada, y que cuando tenés otras cosas más importantes, por ahí eso se disuelve solo. Me hizo madurar con ella, crecer, aprender, verme reflejada en mi mamá, tener miedos a ciertas cosas.

En algunas cosas sí y en otras voy aprendiendo. Pero todo es más de lo que yo me había imaginado. Todo es más fuerte. Es un amor muy fuerte. Desde el primer año de jardín que termina y la reunión es una pelotudez, pero te regala un palito que dibujó y te ponés a llorar; hasta todo el recorrido que la acompañé. Eso es lo bueno de la vida, que te va sorprendiendo, en todo.

Es muy parecida a mí de intensa, de inquieta, de ariana que es, igual que yo, es así, fuerte. Daniel dice que de él tiene lo pensante, pero para mí no es tan pensante, es muy brillante, pero no es tan pensante. Es más impulsiva. Daniel es un padre absolutamente presente, con el que comparte muchísimas cosas.

Mi intolerancia, pero creo que ya la tiene. Me gustaría que sea más sabia. Quiero que sea feliz en su camino, que tenga una buena búsqueda, que pueda bucear y ver qué es lo que le gusta y poder hacerlo, como pude yo. Por ahí poder acompañarla en eso, que no sea temerosa. Cuando yo empecé a ser actriz y a hacer teatro mi mamá se me puso muy en contra y después, cuando uno va creciendo y ves que a uno le va bien y eso, te das cuenta que eran miedos de ella, a frustrarse. A uno no le gusta que los hijos la pasen mal, que se frustren. Me gustaría poder acompañarla en esos riesgos también.

No, ya estoy grande. Además no estamos solos, están mis sobrinas con quienes compartimos todo, hacemos muchas cosas de a muchos y está bueno.

Absolutamente. La más grande tiene llave, entran, salen. Mi casa es la casa de todas. Es así como nosotros lo sentimos y es así como lo sienten ellas.

Daniel es el que propone mucho de todo esto. Es muy fan de todas estas situaciones y las arma él.

Este año van a ser 17.

Hay que trabajar. Hay que ceder algunas cosas, otras no. Es una negociación el matrimonio, más allá del amor y todo eso. También es un vínculo que hay que ir renovando, porque son muchos años y está bueno que los años sigan pasando y que uno siga siendo feliz.

Yo lo amo. No sé si enamorada es la palabra. Es una persona que amo, con quien me divierto, charlo, tengo pasión.

Sí. Pero la verdad no me interesa mucho exponerme como actriz a hablar de algo que prefiero hablar en mi casa a puertas cerradas y no públicamente.

Cada uno puede elegir el camino que quiera si no le hace daño a nadie, es su ideología y tiene ganas de hacerlo, está bien. Yo públicamente soy actriz y no quiero dejar de ser eso. Hay lugares que desconozco, gente que desconozco y no pondría las manos en el fuego por alguien que desconozco. Sí apoyaría una idea y todo, pero creo que no lo haría así, tampoco lo critico. Cada uno hace lo que se le canta porque estamos en democracia y se puede expresar como quiera.

Sí, es la historia de una mujer que descubre que su marido le es infiel y hace todo lo posible para que su matrimonio, su vida y su casa queden tal cual estaban, como si no hubiera pasado nada. A partir de esa infidelidad se comete un delito y empieza una relación entre este matrimonio que ya sobrepasa una infidelidad. Pasa a haber una traición mucho más grande que engañar a alguien sexualmente.

Jorge Marrale, Malena Sánchez, Juanita Viale y Ana Celentano.

Hermosa. Ésta es mi película número ocho o nueve pero siempre hice participaciones muy chicas. Me tocaban tres días de filmación o una semana. "Tuya" fueron seis semanas de rodaje, doce horas por día. Fue un viaje lindo, profundo, arduo, difícil. Inés es un personaje muy diferente a mí, yo no pensaría nunca como ella.

Claro, antes no me tenía que hacer cargo yo si después era un desastre (Risas)

Lo empiezo a sentir ahora que mostramos la película. Primero no podía creerlo. Me dieron el guión, lo leí y dije: "Uy". Me dio pánico. A mí cuando las cosas me dan pánico es un buen síntoma. Es algo que me gusta que me pase, porque hace en mí un trabajo interno que empiezo a funcionar y a pensar. Igual es muy difícil, hay que recrear la vida de otra persona y ser lo más verdadero posible, yo así encaro mi trabajo.

No, ni loca. Después de tener una hija, menos todavía. Ella tiene una hija en la película, la relación con su hija es tremenda y yo pensaba que uno cuando ya tiene un hijo, que es el amor más incondicional del mundo, no lo puede abandonar. Yo funciono de otra forma. Para mí no vale todo para salvar nada. Sí vale en un matrimonio de muchos años, el trabajo, porque si no no existe el matrimonio. Es muy difícil convivir con uno mismo, más con otro y encima después tener un hijo y seguir conviviendo. Por supuesto que lleva un trabajo, pero no vale todo lo que hace ella. Cuando terminó la filmación sentí que me pegué un viaje con la película, un viaje a otra mujer, a otras cosas, a otros momentos que pueden suceder y gracias a Dios no me suceden en la vida.

Sí, voy a volver a la tira. Estoy usando estos 20 días para hacer todos los médicos, los trámites, todas las cosas, porque es como entrar a una cárcel. Es hermoso pero no tenés más tiempo. Voy a hacer la tira de Pablo Echarri y Nancy Dupláa. Le están poniendo mucho trabajo a los libros y son espectaculares. Tiene un gran elenco, con personajes que a todos los vas leyendo y los querés seguir.

Primero que mi hija ya está más grande, ahora cumple 5. Me parecía que en los primeros 3, 4 años de una persona es importantísimo tener a la mamá al lado. Ahora me permite salir un poco más, que antes quizás no lo hacía. A la tira yo le tengo un poco de cosa, por suerte hice muchos unitarios, pero cuando es una muy buena tira...me genera mucho entrenamiento, me gusta la cuestión de todos los días, tener que conseguir el resultado optimizado. Me es importante el elenco. Va a ir a trabajar mucha gente que quiero y que admiro. Sé que va a ser un buen producto. Me gusta también pasarme un rato a otro canal, yo soy muy de Canal 13, pasar a Telefé es otra experiencia.

Sí, apoya, está contento. Él está viajando mucho y le gusta más que viajemos todos con él. Pero la verdad es que ya lo acompañamos mucho y ahora hay que quedarse un poco en casa.

Si les va muy bien y a las de acá no les va muy bien, habría que mirarlas un poco para ver qué tienen y qué modificar para atrapar más a la gente. Por ahí tienen mucha historia, muchas cosas que llaman la atención. Por ahí habría que hacer una novela con mejores libros, más jugadas. No lo critico. La verdad que me sorprende el éxito que tiene la novela turca. Hay gente que la ve que ni siquiera ve tele. No me molesta. Me parece que es algo que uno tiene que observar y ver para aprender, para sumar.

Irme de mi casa, tener que poner a alguien que me reemplace en horarios que no voy a estar, y mi retribución, lo que a mí me parece que tengo que cobrar como actriz. Sí, pesa.

No. La propuesta económica viene después de haber evaluado algo que me va a gustar hacer. Te quiero decir que si vienen con una película que es espectacular y vamos a cooperativa, también hago la película en cooperativa. Si a mí no me gusta lo que voy a hacer y me ofrecen mucha plata, no lo hago. Hace 26 años que trabajo como actriz, desde el primer día, con mi primer sueldo dije: "Esto me lo gasto, esto me lo guardo". Lo que me guardaba era para no hacer cosas que no me gustaran porque soy la primera que me da vergüenza verme en algo que no me gusta.

Cuando tuve la oportunidad de hacer "Verdad consecuencia" tres años, me compré mi primer departamento. Fue muy fuerte poder comprarme mi primer departamento. Antes con los otros sueldos me compré mi auto.

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