Entradera, robo, mordiscos y hasta la presencia del tenista Juan "Pico" Mónaco. Así podría resumirse el increíble episodio de inseguridad que se vivió en el barrio porteño de Palermo, donde Luis, el encargado de un edificio de la calle Sinclair, se vistió de héroe y evitó -como pudo- que dos delincuentes ingresaran al inmueble en el que vive y trabaja.
Todo se inició el miércoles en Sinclair al 3101, hasta donde habían llegado los asaltantes con el fin de cometer una "entradera". Dos de los delincuentes se disponían a entrar al lugar con una llave que portaban, pero al hacerlo se encontraron con la férrea defensa del encargado, identificado como Luis Ferreira, quien increpó a los asaltantes.
Sin embargo, uno de los delincuentes extrajo un arma de fuego y lo amenazó. "Me quiso hacer entrar al cuartito. Yo mientras tanto gritaba pidiendo auxilio. Para callarme, uno de ellos me puso la mano en la boca. Yo la abrí y los dedos se le deslizaron hacia adentro de mi boca. Aproveché y le mordí los dedos. Por una técnica que conozco, comencé a morderlo lentamente para que le doliera. Si lo hacía de un saque, no le duele. Ahí me soltaron", relató el encargado.
En ese momento, los empujó a los dos ladrones y ambos cayeron al suelo. "Uno de ellos dijo 'matalo y vámonos'. La verdad pensé que me mataban. Pero rompieron la puerta y salieron huyendo. Quedé un poco golpeado pero estoy bien", señaló el hombre, quien dijo que el encargado de un edificio lindero persiguió a los ladrones.
Un vecino escuchó los pedidos de auxilio de la esposa del encargado y llamó al 911, por lo que enseguida arribaron al lugar patrulleros y la brigada de la seccional 23ª de la Policía Federal. Al escuchar el sonido de las sirenas de los patrulleros, los ladrones intentaron escapar pero se encontraron con la puerta cerrada con llave.
Fue así que uno de los sujetos rompió a patadas el vidrio de la puerta y se lastimó en una pierna, aunque ambos pudieron salir y se subieron a un taxi que los esperaba. Cuando arribaron los patrulleros, los delincuentes se escapaban, pero a unos 50 metros, le cerró el paso el personal de la brigada y detuvo a los tres asaltantes.
Como si le faltara poco a esta historia, el tenista Juan "Pico" Mónaco, que estaba en la zona, colaboró para que atraparan a los delincuentes. Mónaco indicó por dónde habían escapado a los delincuentes. "Estaba tomando un algo en un local. Me vio pasar y salió corriendo para el lado donde había pasado el taxi", explicó el encargado de un edificio vecino.